Hacia el reconocimiento de las afectadas por la vacuna del VPH


La Asociación de Afectadas por el Virus del Papiloma se reunió ayer con representantes del Ministerio de Sanidad.

Afectadas por la vacuna contra el virus del papiloma humano piden su retirada y compensación

Alicia Capilla, presidenta de la Asociación de Afectadas por la Vacuna del Papiloma, y Francisco Almodóvar, abogado del bufete Almodóvar & Jara que representa a dicha asociación, se reunió ayer con la Directora General de Salud Pública del Ministerio de Sanidad, Mercedes Vinuesa, y funcionarios responsables de vacunología. El objetivo de la reunión era trasladar el malestar ante la falta de atención que han recibido las afectadas por la vacuna.

“Hay ya cinco demandas interpuestas, una de ella admitida a trámite y otras cuatro a la espera, y ocho más están en camino”, contra los laboratorios y el Ministerio de Sanidad, explica Almodóvar a Diagonal. Pero ya han pasado cinco años desde que se produjeron las primeras reacciones adversas a la vacuna, y la Asociación señala no haber percibido “el mínimo interés por las afectadas por parte de Sanidad”.

De la reunión han sacado un compromiso por parte del Ministerio a  estudiar los casos de niñas y jóvenes afectadas y a seguir sus trayectorias, a estudiar el dossier con información científica y con estudios de farmacovigilancia de otros países europeos que se le ha entregado en la reunión. Además, han mostrado su disposición “a trabajar en la elaboración de un protocolo de actuación oficial ante una sospecha de reacción adversa a la vacuna, así como en que pueda haber un reconocimiento del estatus legal de víctima de la vacuna”, señalaban desde la asociación.

El Ministerio dará una respuesta en unas tres semanas, según informaba el abogado Francisco Almodóvar, y habrá una segunda reunión. “Para el próximo encuentro hay un compromiso de darnos el número exacto de notificaciones de reacciones adversas de esta vacuna en España, la tipología de los daños notificadas y la tasa de incidencia de los mismos”, han informado. Y es que, las cifras de las que se dispone son de la Agencia Europea de Medicamentos, que apuntan a que sólo en Europa existen más de 150 notificaciones de sospecha de muerte por esta vacuna.

Fuente: Diagonal
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“No habrá freno a la privatización de los servicios públicos con el tratado comercial entre EEUU y Europa”


Entrevista a José Ramón Mariño, miembro de ATTAC-Bizkaia por Natalia González de Uriarte en  El diario Norte / Vitoria-Gasteiz.

  • José Ramón Mariño, economista de Attac, anuncia la presentación de mociones en los ayuntamientos para lograr la paralización de las negociaciones del Acuerdo Transatlántico de Comercio e Inversión.
  • Consideran que el tratado, de salir aprobado, conllevará, entre otros perjuicios al ciudadanao, la privatización de servicios públicos como el agua, la sanidad o la educación”
  • “Lo que plantea la alianza es una verdadera amenaza a la democracia”, advierte Mariño.

José Ramón Mariño es miembro del movimiento ATTAC Bizkaia.

José Ramón Mariño es economista y miembro de ATTAC, una organización civil independiente trata de influir democráticamente con sus aportaciones en los movimientos sociales, partidos políticos y sindicatos. El colectivo presentará a partir de septiembre en los ayuntamientos mociones para lograr la paralización de las negociaciones entre EEUU y Europa sobre el Acuerdo Transatlántico de Comercio e Inversión y declarar los municipios insumisos y opuestos al TTIP. El economista considera que de aprobarse esa alianza serán muchos los perjuicios para los ciudadanos. “Lo que plantea es una verdadera amenaza a la democracia”, advierte. Mariño cree que la aplicación de este convenio desembocará en “la privatización de los servicios públicos como el agua, la sanidad o la educación” además de desempleo . Desde el movimiento ATTAC pretenden trasladar a la ciudadanía los peligros de este tratado a través de la información, difusión y la movilización. “Será uno de los primeros pasos para poder influir en los decisores de los Estados de la Unión Europea y paralizar este proceso de negociación”.

¿Por qué se hace un tratado de libre comercio si se supone que las barreras arancelarias entre EEUU y Europa no son elevadas?

Los grupos empresariales de ambos lados del océano llevan años soñando con un acuerdo entre ambos y han defendido de forma sistemática una idea de acuerdo de amplio alcance. Desde el Dialogo Empresarial Transatlántico del año 1995, la creación del Consejo Económico Transatlántico de 2007 al TTIP actual, es todo un proceso y en palabras del Jefe negociador de la UE el momento del acuerdo es el adecuado por las condiciones económicas y políticas. Y efectivamente los aranceles son tan bajos que apenas pueden reducirse ya, pero los funcionarios negociadores de ambos lados reconocen que el verdadero y principal objetivo es eliminar las barreras reglamentarias que limitan los beneficios potenciales de las corporaciones trasnacionales en ambos mercados. Y ellos llaman “barreras” a algunas de nuestras normas sociales y regulaciones ambientales más preciadas, como los derechos laborales, los reglamentos de sustancias químicas tóxicas, la seguridad alimentaria, etc

¿A qué niveles puede llegar a afectar? ¿Lo va a notar el ciudadano de a pie?

El ciudadano lo acabará notando en infinidad de facetas de su vida cotidiana. Por ejemplo, en Europa funciona el principio de cautela, es decir hay que demostrar que una sustancia química es segura antes de usarla, mientras que en EEUU este principio no se aplica. Las normas de seguridad alimentaria en Europa son más estrictas y frenan las importaciones de alimentos transgénicos, alimentos tratados con pesticidas, hormonas, cloro, etc que los EEUU sí permiten. Europa ve con recelo el fracking y EEUU no. Inmersos en la crisis derivada de la economía financiera, se pretende rebajar las regulaciones al efecto. No habrá frenos a la privatización de los servicios públicos: agua, sanidad, educación, etc Y muchos aspectos más. Nos afectará notablemente en el día a día.

Los reacios a este convenio afirman que peligra el empleo, ¿en qué se basan para asegurarlo?

La propia Comisión Europea ha admitido que es probable que el tratado provoque perjuicios prolongados y considerables para los trabajadores europeos, pues el incremento comercial con EEUU tendrá un shock inicial en los sectores industriales más afectados que obligará a una reestructuración. Hablamos de productores de carne, fertilizantes, azúcar, metal, madera, papel, etc.  Los ajustes que serán necesarios llevan asociados unos costes que deberán afrontar. Y aunque algunos sectores aumenten la empleabilidad, la transferencia no es automática, se precisará formación y ello implica de nuevo costes y medidas preventivas, que de entrada no se contemplan en el tratado. La experiencia del tratado EEUU, Méjico y Canadá no es nada halagüeña al respecto. Por no citar la posible pérdida de derechos laborales, no debemos olvidar que EEUU no ratifica convenciones de la Organización Internacional del Trabajo relacionadas con libertad sindical, negociación colectiva, etc.

Pero según la Comisión Europea, el acuerdo supondría unos beneficios anuales de 119.000 millones de euros, es decir 545 euros por hogar y nuestro país sería el cuarto beneficiado en creación de empleo y riqueza. Desde Attac insisten en rebatir estas afirmaciones, ¿por qué?

Estos datos son los de un estudio encargado por la Comisión Europea que suscita muchas dudas sobre su metodología, y sobre el modelo econométrico utilizado por introducir hipótesis poco realistas y no ajustarse a la realidad global económica. Además el trasvase de las ganancias empresariales a las ganancias familiares no se sigue de manera lógica. En España las grandes empresas aumentan sus beneficios, mientras que las rentas familiares menguan. La propia CEE concluye que el crecimiento esperado sería del 0,1% y el ritmo de crecimiento del 0,01%, que realmente es trivial si lo comparamos con los riesgos socioeconómicos y medioambientales que supone. De todas formas sería muy conveniente un debate abierto sobre la fiabilidad de las predicciones, sobre si los supuestos beneficios recaerán sobre la población, sobre los impactos territoriales y familiares de la implantación del TTIP.

Entre las consecuencias que pronostican señalan que las grandes empresas se van a situar por encima de los estados. Eso, a ciertos niveles, ya sucede  ¿Se podría agudizar de entrar en vigor el tratado?

Efectivamente las grandes empresas tienen una gran capacidad de lobby y su influencia es evidente. Pero lo que el tratado plantea es una verdadera amenaza a la democracia, pues establece la posibilidad de que las corporaciones transnacionales demanden directamente a los países por pérdidas en sus áreas de competencia, derivadas de decisiones de política pública, es decir se otorga a las corporaciones el poder de cuestionar las decisiones democráticas tomadas por los estados soberanos y de pedir indemnizaciones cuando estas decisiones afecten a sus beneficios. Y esta disposición para la resolución de disputas entre inversores y estados (ISDS) se articula a través de tribunales de arbitraje que no dejan de ser tribunales irregulares, pues no son jueces con autoridad pública. Como si no hubiese confianza en los sistemas de justicia nacionales.

“La capacidad de acción ciudadana existe. Y quizás sea una ilusión, pero sentimos que el éxito cada vez mayor de los movimientos de oposición al TTIP está surtiendo efectos”


El ciudadano que vive ajeno a estas negociaciones. ¿Por qué un asunto de esta índole no trasciende cuando, según apuntan, afectará en la vida cotidiana de todos?

Todo el proceso está siendo opaco, por voluntad de los negociadores. Las negociaciones se están haciendo a puerta cerrada, sin una consulta pública efectiva. Los parlamentarios nacionales no son informados sobre los detalles de los textos de negociación de la comisión. Y los pocos fragmentos que han sido publicados o filtrados han generado considerable inquietud.  Se está tratando con mucho celo el acceso a la información, hasta el punto de que hace unos meses se citó a los representantes de los estados miembros para enseñarles cómo controlar y coordinar la comunicación referente al TTIP. Una reciente sentencia del tribunal de justicia de la Unión Europea del 3 de Julio sobre la obligación de permitir el acceso a la documentación de una negociación internacional es un atisbo de esperanza respecto a que podamos conocer todo lo que se negocia. Veremos.

Entonces, a parte del derecho a la protesta, ¿qué alternativa le queda al ciudadano para frenar las negociaciones que se llevan al margen incluso de las cámaras parlamentarias?

Bueno, el esfuerzo que hacemos de información, difusión, etc   desde algunos movimientos como ATACC Bizkaia  pretende el conocimiento de la ciudadanía y que esta invite a los políticos, diputados europeos y gobiernos a manifestar su voluntad al respecto y se opongan al proyecto. En principio el Tratado debe validarse por los estados miembros, luego por el Parlamento europeo y posteriormente por los parlamentos nacionales. Y en todas esas instancias la capacidad de acción ciudadana existe. Y quizás sea una ilusión, pero sentimos que el éxito cada vez mayor de los movimientos de oposición al TTIP está surtiendo efectos.

Las plataformas contrarias a la alianza preparan mociones en Ayuntamientos pero estas desaprobaciones no harán temblar a los poderosos EEUU. ¿Qué esperan conseguir?

Efectivamente tenemos en marcha iniciativas de carácter municipal y la constitución de una plataforma de Noalttip que presentaremos en septiembre, y también está en marcha una Iniciativa Ciudadana Europea que apoyamos. Nuestra pretensión en simple, y es la de trasladar al conjunto de la ciudadanía los peligros de este tratado, con todo lo que conlleva. Y a través de la información, difusión y la movilización influir en los decisores de los Estados de la Unión Europea y paralizar este proceso de negociación.

¿Cuál es el posicionamiento del actual Gobierno de España?

El Gobierno de España está totalmente a favor del tratado, como no podía ser de otra forma conociendo su programa económico, social y medioambiental, que representa claramente los intereses de la economía capitalista neoliberal.

¿Y el resto de la UE?

En general parecen bastante favorables al acuerdo, con muchos matices y dudas concretas según de que país se trate, con contestación social creciente y conocimiento ciudadano cada vez mayor. Iremos viendo a futuro si hay o no cambios de criterio.

Fuente: El diario del norte

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Hacia una medicina con rostro humano


La mayoría de los profesionales de la salud que asistieron al Congreso de Salud Mental y Medicina preventiva, realizado en Mendoza, Argentina, aplaudieron de pie al finalizar la siguiente exposición del Dr. Roberto Chediack, pediatra, sanitarista y dirigente socialista cuyano. Chediack es heredero de las ideas y la práctica social de los maestros de la medicina preventiva y social argentina, entre ellos Maurín Navarro, que fue un precursor en la municipalidad de Godoy Cruz, gestionada por los socialistas durante los años 30. (SP)

 

“Espero que lo que aquí se dice sobre los médicos y la medicina pronto esté desactualizado, no por el envejecimiento que provoca el tiempo, sino porque la sociedad haya cambiado”.

José Luis Batelino

En la medida que uno envejece toman otra dimensión los recuerdos y las vivencias, no solo de la vida, sino de la profesión. Después de 50 años de ejercerla, pero alejado ya de la práctica diaria, me permito repensar, intentando hacer una memoria histórica de qué pasó en la sociedad; en el sistema de salud y en la práctica médica. Y creo tener la certeza, que uno de los hechos más importantes ha sido la tendencia hacia la deshumanización de la medicina, de la cual, no somos totalmente responsables quienes la ejercemos, pero tampoco hemos hecho mucho para que esto no suceda.  Los pacientes en consonancia con lo que pasa en la sociedad, poco a poco se fueron convirtiendo en usuarios, clientes, abonados, en números,  es decir; en el hombre cosa, asimilando el papel que dicta la sociedad del mercado. Y no son términos neutrales.  En una época cercana había en el Ministerio de Salud, un teléfono de atención al cliente, no a un ciudadano o paciente.  Sobre todo estas pautas se implantaron fundamentalmente en la década del 90’ del neoliberalismo más feroz. Incluso se cambió hasta el lenguaje adaptándolo a esas nuevas pautas culturales y antivalores.  El que hacía dinero fácil era un exitoso, el que traficaba y trafica con golpes de mercado no era un ladrón, era un financista.  Los ladrones pobres están en la cárcel. En los sectores pobres que no tenían la relación matrimonial legalizada eran concubinos, en los otros de la farándula son la nueva pareja.  Las pobres que venden sus cuerpos para alimentar a sus hijos, se las llama prostitutas, las otras, de los sectores pudientes que se ofrecen en cartillas de hoteles y convenciones son vedettes o secretarias bilingües.  El mundo y el país se convirtieron en un gran casino donde como decía Atahualpa Yupanqui  “Detrás del ruido del oro van los maulas como hacienda”; el individualismo, el dinero y el sálvese quien pueda se entronizaron en un altar a venerar y la solidaridad y el humanismo se los desterró al desván de los recuerdos.

Cada vez más el sistema de salud comenzó a  parecerse a la sociedad en que vivimos, consumista; tecnocrática, muchas veces violenta e inhumana. Se comenzó a imponer los términos del mercado, la salud como mercancía y como objeto de explotación. Recuerdo cuando se intentó hacer un sistema nacional de salud en la época del Dr. Aldo Neri. Algunos lo empezaron a criticar diciendo que se impedía ejercer una “industria lícita” (¿Industria?). Otro funcionario provincial decía; que muchos bancos y financieras estaban interesados en invertir en el mercado de la salud, (¿Mercado?) y una conocida prepaga, decía; “que la finalidad última era la explotación de los servicios de salud”, (¿Explotación?).  Y así poco a poco, la salud insensiblemente pasó a ser una mercancía y dejó de ser un derecho humano.  En los años noventa con las prepagas se comenzaron a categorizar los pacientes en grupos A, B, C de acuerdo a su capacidad económica.  El mercado le puso así precio a la gente, a los médicos y a otras cosas. Que dirían de esto los viejos maestros como Escardó, Moratorio Pose, Maurín Navarro, Bustelo, Oñativia, Carrillo, aquel que decía: “Frente a las enfermedades que genera la pobreza, la angustia y el infortunio social de los pueblos, los gérmenes como causantes de enfermedades son unas pobres causas”.

Las pautas socio-culturales del consumismo que se introdujeron poco a poco en la sociedad: la pérdida de valores, la implementación del individualismo más feroz; fueron degradando nuestra profesión. El Dios dinero y el Dios mercado tomaron el centro de la escena y los seres humanos pasamos a ser artículos descartables. Cuantas veces escuchábamos: “el dólar está nervioso”, “el mercado está deprimido” y cuando se referían a los seres humanos, los cosificaban hablando de brazos para la cosecha o de clientes para ser explotados. No hay nada más malsano como el mercado sin ningún tipo de control. Es donde la demanda y la oferta ofrecen mayores contradicciones, entre los intereses de los usuarios y los prestadores. El paciente está preso de su prestador y el prestador de sus intereses. Qué triste destino el de nuestra profesión, cuando no es una actividad de servicio; el mercado no cura ni educa; no le interesa por lo tanto la salud, y la enfermedad o el modelo médico, no escapa a la realidad que genera el contexto económico-social y las pautas culturales que esto determina y el médico individualmente, no puede escapar a esa maraña.

Cuadro médico-sanitario y social

Seguimos deslumbrados por descubrimientos maravillosos, pero millones de personas, gente común y sencilla sufre los dolores y enfermedades más primitivas, ligadas a sus condiciones de vida y de trabajo. En nuestras sociedades conviven las enfermedades del subdesarrollo, como tuberculosis, malnutrición,  diarrea por contaminación de alimentos, parasitosis, abortos clandestinos en condiciones inhumanas, discapacidades psico-físicas, junto a las otras llamadas del “mundo moderno”, como el Sida; las problemáticas de los adolescentes, embarazos prematuros,  los accidentes de tránsito que producen miles de muertes y discapacidades,  la drogadicción en sus nuevas formas coexistiendo con el viejo alcoholismo,  junto a los difundidos problemas de salud mental (los ansiolíticos y los antidepresivos son los medicamentos más vendidos) y que no se solucionan con pastillas “milagrosas”,  sino eliminando las causas generadoras de un modelo social alienante como integralidad. El suicidio en jóvenes como en viejos, para los cuales la sociedad no siempre tiene un lugar. La violencia social (escuela, futbol)  o familiar,  contra  la mujer y el maltrato a la niñez,  son problemas que nos deben preocupar. O los difundidos problemas de hipertensión e infartos que cada vez aparecen más en gente más joven, donde son determinantes el tipo de vida y el estrés al que somos sometidos los seres humanos en una sociedad competitiva,  salvaje y poco solidaria.

Con las “patologías” no bien identificadas de los venenos invisibles, como plaguicidas mal usados, hormonas para la crianza de animales, aditivos y colorantes de cuyos efectos desconocemos a mediano y largo plazo, ni hablemos de la contaminación ecológica, sobre todo urbana, con las enfermedades derivadas del ruido; el smog; el plomo de la combustión de automóviles, o de la contaminación psicológica, donde los medios, sobre todo televisivos, son determinantes, en un mundo en donde “todos estamos contra todos” y donde no hay nadie que nos escuche, ni el amigo, ni los padres, ni el abuelo, el médico o el sacerdote, porque todos están apurados.

Modelo médico

Frente a esto, tenemos un modelo médico, INDIVIDUALISTA, que no reconoce la raíz social de la enfermedad. TECNOCRÁTICO, porque posibilita la introducción irrestricta de la tecnología y el abuso de la misma. Se ha mistificado la aparatología y se ha deshumanizado la práctica médica. No estoy en contra de la tecnología, ha mejorado notablemente la calidad de vida, pero la misma no remplaza la historia clínica ni el acto médico humanizado. Porque la aparatología es muy fría y no siente ni el dolor ni el sufrimiento humano.

MEDICALIZADO, donde juegan un papel determinante los intereses de las trasnacionales de medicamentos, la concepción unicausal y biologicista han llevado a la sobre medicación con sus múltiples efectos perniciosos y de gran incidencia en lo económico social. CURATIVO Y ASISTENCIALISTA. Dado que el sistema médico está montado para dar respuesta a la enfermedad y no a la prevención. EXCLUYENTE Y NO IGUALITARIO. En la medida que el acceso a una buena cobertura de salud depende de la condición económica. CON ENFASIS EN LO PRIVADO, ya que la ideología liberal que orienta la formación y práctica profesional ha inculcado el contenido de la libre empresa en el campo de la salud.

Frente a los problemas y los conflictos que son distintos en las etapas históricas, se puede tener la mala salud mental de la pasividad; el no te metás; el ser un espectador o el salvarse solo o la buena salud mental del compromiso, de ser un protagonista, el analizar y enfrentar los desafíos, convirtiendo el yo en nosotros, imbuidos de convicciones solidarias. Y siempre basados en principios éticos y morales, que no es ponerse una camiseta con la imagen de Mandela; el Che, de Luther King, Gandhi, etc., sin llevarlos en la conciencia y con coherencia en la vida diaria, porque si no es un acto de hipocresía y una falsificación de la vida a la que esta sociedad nos tiene bastante acostumbrados.

Hay que tener la convicción de que se acabaron los dogmas, para analizar tanto a la sociedad como al modelo médico. La vida es muy compleja para simplificarla en slogans. No se acabaron las ideologías ni la filosofía como se dijo para implantar el pensamiento único y este modelo social antihumano,  que promueve fundamentalmente los antivalores. En cada encuentro hay que tener el convencimiento de que nadie es poseedor de verdades absolutas, sobre todo en el campo de las ciencias sociales y estas se configuran en un proceso colectivo, donde cada uno aporta una parte intentando producir una síntesis que nos permita consolidar ideas directrices, que sean patrimonio de mayorías, que es la única forma de enfrentar intereses poderosos que construyeron este mundo tan alejado de la vida de la gente, sobre todo de los niños que son más vulnerables. Todos hemos cosechado como sociedad lo que hemos sembrado, unos tuvieron mayor responsabilidad, otros menos, pero la hubo por acción u omisión o porque no hicimos lo suficiente. Muchos advertíamos que iríamos a una sociedad con un verdadero darwinismo social,  llenas de shopping, de viviendas amuralladas y con una gran exclusión social. La niñez fue durante muchos años desterrada a los inmensos desiertos del desamparo, siendo primero víctimas, para luego algunos de ellos, ser victimarios y hoy muchas veces escuchamos voces que están pensando más en como reprimirlos que en salvarlos, como si los niños nacieran malos y perversos.

Y nosotros como trabajadores de la salud, ¿nos sumamos a la deshumanización?,  o nos convertimos en protagonistas para revertirla. Seguiremos creyendo que cumplimos nuestra misión recetando un buen antibiótico solamente o indagando la profunda complejidad que tiene cada ser humano o en sus múltiples facetas, psicológicas, físicas y sociales. Nos encerramos en el consultorio o ¿abrimos las puertas para trabajar con la comunidad en la prevención de las múltiples patologías que nos aquejan? Seguimos tratando sólo un drogadicto en el consultorio o nos comprometemos a indagar sobre las causas generadoras que lo producen. Aceptamos acríticamente las pautas culturales que promueven antivalores o intentamos revertir la situación, por ejemplo, una bodeguera decía: “Tenemos que aumentar el mercado introduciendo a los jóvenes en el consumo de alcohol” y nosotros “calladitos y a las buenas” como decía mi papá. ¿Luchamos contra el consumismo?  ¿Permitimos que nos programen hasta nuestro tiempo de ocio? O establecemos un diálogo social que nos permita consumir lo necesario sin caer en el consumismo. La estupidez humana, la riqueza económica y el éxito fácil, fueron poco a poco inculcados como objetivo de la vida y se fueron oscureciendo los referentes sociales como los Sábatos, Pérez Esquivel, Illia, Carrillo, Alicia Moreau Justo; Mandela, Luther King y otros tantos desplazados por figuras mediáticas, de deportistas, oscuros financistas y empresarios que se hicieron ricos, donde todo vale, estructurando una sociedad que se autofagocita y así el tango “Cambalache” quedó plasmado en la realidad.

Los que hacemos atención primaria, que trabajamos en Centros de Salud o el campo de salud mental específicamente, ¿no seguirá siendo válido trabajar con maestros, guarderías, centros de jubilados en estos problemas que nos agobian y que hacen al futuro de nuestros niños? ¿No habrá que humanizar la atención desde que el paciente ingrese al centro de salud y no repetir en forma constante y cortante que no hay número o el Dr. ya no tiene cupo?

¿Cómo promovemos un debate amplio y permanente  en la sociedad? Los debates, no son para ver quién gana y quien pierde sino para generar  ideas directrices complejizando el pensamiento y no  con una actitud reduccionista.

Un viejo pediatra contaba una anécdota que revela dos concepciones frente a la vida,  decía: “Estando en una finca con un bodeguero, vio salir a la mujer del contratista que estaba al término de su preñez e iba al campo a recoger leña para sus tareas diarias. Demoró mucho y al regresar volvió con su niño en brazos. El empresario dijo; -no ve que son como animales, pueden parir en cualquier parte y de cualquier forma- a lo que el viejo pediatra le contestó; -la verdadera animalidad está en nosotros, que teniendo responsabilidad económica o social no hemos sabido darles a esas madres y esos niños, nacer, crecer y educarse con dignidad”. ¿Pensaremos como el empresario o como el pediatra?

Para terminar rescataría algo de Gabriel García Márquez y que debería promover nuestro trabajo diario: “Nuestra propuesta es la vida, una nueva y amenazadora utopía de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde sea cierto el amor y donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra”.

Roberto Chediack, es médico pediatra, sanitarista y dirigente socialista cuyano

Fuente: sin permiso
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MOTIVACIONS DE LA CONCENTRACIÓ DAVANT EL PARLAMENT


La PDS-Plataforma pel Dret a la Salut, la Coordinadora d’Entitats de Sap Muntanya, la FAV L’Hospitalet i les Juntes de Personal dels Hospitals de Vall Hebrón i Bellvitge, convoquen (pel proper dimarts 26 agost, a les 16:00h) CONCENTRACIÓ davant PARLAMENT de Catalunya,

 Ho fan per tal  d’ EXIGIR la compareixença de Boi Ruiz al Parlament

 

PER QUÈ HA DE COMPARÈIXER BOI RUIZ AL PARLAMENT ?

Aquest mes d’agost,   la Coordinadora d’Entitats de Sap Muntanya i i la Junta de Personal de l’Hospital de Vall Hebrón, van fer una ocupació del CatSalut, per denunciar la saturació en hospitals com la Vall d’Hebron aquest estiu. la situació insostenible en  serveis d’urgències i exigir ampliació de pressupost i re-planificació i re-obertura de  plantes i  llits hospitalaris.

http://www.euia.cat/pagina.php?idp=8745

A proposta del moviment social de salut, el Grup Parlamentari ICV-EUiA, ha enregistrat la petició de  compareixença urgent del conseller Boi Ruiz al Parlament.

http://www.euia.cat/pagina.php?idp=8747

Alhora, Dolors Camats, portaveu d’ICV-EUiA al Parlament, denunciava la situació en una entrevista a Europa Press

http://www.europapress.es/catalunya/noticia-icv-pedira-boi-ruiz-explique-parlament-saturacion-urgencias-20140817104109.html

En comptes de posar-se a disposició del Parlament,  la resposta de Boi Ruiz ha estat atacar al grup parlamentari que ha exigit la seva compareixença ( ICV-EUiA) i acusar de manca d’etica a Dolors Camats, portaveu d?ICV-EUiA al Parlament

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/08/18/catalunya/1408390634_236764.html

El proper dimarts 26 d’agost, la Diputació Permanent del Parlament, votarà la petició de compareixença urgent de Boi Ruiz davant el Parlament.

Per aquest motiu, la PDS-Plataforma pel Dret a la Salut, la Coordinadora d’Entitats de Sap Muntanya, la FAV L’Hospitalet i les Juntes de Personal dels Hospitals de Vall Hebrón i Bellvitge, convoquen , a les 16:00 hores,  CONCENTRACIÓ davant PARLAMENT de Catalunya, amb el lema “EL POBLE INTERPEL·LEM A BOI RUIZ”, per tal d’EXIGIR que comparegui el Conseller de Salut per donar explicacions.

Tal com ho explicita un comunicat de la Coordinadora d’Entitats de Sap Muntanya “exigim el nostre dret com a usuaris/es i ciutadans a demanar explicacions als responsables de la gestió sanitària per les conseqüències de les retallades pressupostaries en l’atenció als pacients en hospitals públics, Atenció Primària”.

Pere Fernàndez i Armengot

Font: perenoubarris
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El medicamento de la hepatitis C es vendido por un precio 200 veces superior al coste


En España hay alrededor de 700.000 personas infectadas. El laboratorio fabricante del medicamento está sometiendo a un chantaje y un intento de saqueo inaceptable a la sanidad pública.

En España hay alrededor de 700.000 personas infectadas por el virus de la hepatitis C. Aunque la enfermedad es asintomática en el 85% de los casos, puede evolucionar a hepatitis crónica (55-85% de pacientes) y en menor medida (5-25%)  cirrosis en un plazo de 2 ó 3 décadas, y cáncer de hígado.

El tratamiento existente hasta ahora, a base de Interferón pegilado combinado con Ribavirina, no está indicado en todos los casos y presenta efectos secundarios no siempre tolerados por los pacientes.

Recientemente un laboratorio farmacéutico norteamericano ha comercializado un medicamento que parece capaz de curar la enfermedad, aunque en combinación con uno o los dos medicamentos tradicionales (Interferón y Ribavirina)

Siguiendo una estrategia comercial el fabricante ha fijado un precio de 80.000 euros al año al que habrá que añadir el coste de los otros fármacos, frente a 900 euros anuales en Egipto, donde  la población es pobre, aunque dado que la infección es 10 veces más frecuente (10% de la misma está infectada) supone un nicho de negocio en torno a los 5.000 millones de euros en ese país para el laboratorio farmacéutico.

En España  tratar a las 800 personas en situación crítica (con riesgo de muerte a corto plazo) supondría 65 millones de euros al año, tratar a las 10.000 personas que fallecen anualmente por esta enfermedad elevaría la factura a 800 millones de euros y tratar a todos los afectados por hepatitis crónica puede alcanzar la astronómica cifra de 60.000 millones, consumiendo todo el presupuesto sanitario público.

Ante esta situación, en la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública se considera que:

  • Todos los pacientes afectados por esta enfermedad tienen derecho a recibir un tratamiento que si se confirman las últimas noticias podría curarles. En ese caso debería ser garantizado por el sistema sanitario público
  • El laboratorio fabricante del medicamento está sometiendo a un chantaje y un intento de saqueo inaceptable a la sanidad pública fijando un precio prohibitivo (fabricar cada pastilla solo cuesta 3 euros y es vendida por un precio más de 200 veces superior)
  • En el caso de mantener el precio, incluso aunque tras las negociaciones en curso este se reduzca ostensiblemente, al tratar a todos los afectados la sanidad pública entraría en quiebra y si debido a este hecho el SNS no lo cubre, solo podrían tratarse las personas ricas.
  • Todo esto muestra las graves consecuencias de la aplicación del mercado en las relaciones sanitarias. El gobierno de Rajoy pretende introducir el mercado y la competencia en la sanidad española siguiendo una estrategia de desmantelamiento y privatización a través de la colaboración público-privada.
  • De acuerdo a esta estrategia el Ministerio de Sanidad y los Servicios de Salud Autonómicos han renunciado a la investigación pública de nuevos medicamentos y tecnologías sanitarias llegando a acuerdos con laboratorios y empresas tecnológicas para financiar actividades de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) que serán patentadas por el sector privado que a su vez lo venderán a elevados precios al sistema público.

Por todo ello exigen que:

  • El Gobierno del Estado plantee a la UE una estrategia conjunta frente al laboratorio para que comercialice el medicamento a un precio razonable.
  • Los enfermos deberán tener a su disposición este y cualquier otro tratamiento si se demuestra su eficacia, sin poner en quiebra el sistema sanitario
  • Es esencial desarrollar una estrategia de investigación pública de nuevos medicamentos renunciando a la colaboración público privada que perpetuaría esta situación.
  • Abandonar la política de privatización destinada a introducir el mercado y la competencia en las relaciones sanitarias por ser incompatible con el derecho a la salud y la sostenibilidad del sistema público
Fuente: Nueva Tribuna
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Desigualdad y salud


Artículo de Pablo Vaamonte | La privatización y mercantilización de la sanidad no se realizan por la búsqueda del bien común…

En un texto, ya clásico, del profesor Joan Benach éste afirmaba rotundo que “son las clases sociales más desfavorecidas las que mueren antes, enferman más, y tienen con mayor frecuencia hábitos perjudiciales para la salud y peor calidad de vida”.  Las desigualdades en salud son uno de los mejores indicadores para valorar los logros sociales de un país. Este experto lo tiene muy claro: la desigualdad perjudica seriamente la salud. En un artículo más reciente defiende que “sin salud no hay libertad y sin libertad no hay salud”.

Este mismo autor, junto con Montse Vergara y Carles Muntaner, publicaron en 2008 un excelente trabajo en el que afirman que la desigualdad en salud es la mayor epidemia del siglo XXI, la principal “enfermedad” que asola nuestro planeta. La globalización capitalista “ha ensanchado las desigualdades sociales y de salud hasta extremos jamás conocidos en la historia”. En este tiempo de inmoralidad y barbarie (donde domina la codicia y se idolatra el dinero) la pobreza y las desigualdades son inmensas, escandalosas. Es evidente que la pobreza afecta a nuestra vida y a nuestra salud: “los pobres enferman en mayor proporción y mueren antes que los ricos”. En Uganda, 200 de cada 1.000 niños nacidos en los hogares pobres mueren antes de cumplir los cinco años, mientras que en los países ricos sólo mueren siete de cada 1.000. Pero también “las áreas más pobres de la ciudad de Glasgow tienen una esperanza de vida 28 años menor que las zonas más ricas de la ciudad”.

Hay más bibliografía que avala la relación entre desigualdad y salud. Los economistas y epidemiólogos británicos Richard Wilkinson y Kate Pickett demostraron en su libro “Desigualdad. Un análisis de la (in)felicidad  colectiva” (2009) que existe una clara relación entre la desigualdad en países de renta alta y la incidencia de problemas sociales y de salud (disminución de esperanza de vida, aumento de la mortalidad infantil, aumento de obesidad y de la patología cardiovascular, incremento de patología mental y consumo drogas, aumento de la violencia, mayor porcentaje de suicidios, etc.). El libro “Por qué la austeridad mata, El coste humano de las políticas de recorte” (2013) de Stuckler y Basu, incide en las mismas claves: la recesión global y el incremento de la desigualdad afectan claramente al bienestar físico y mental de los ciudadanos.

Las desigualdades sociales han crecido de manera espectacular, a ambos lados del Atlántico Norte, en las últimas décadas, con la aplicación de las políticas ultraliberales iniciadas por el tándem demoníaco Reagan-Thatcher, y que sus actuales seguidores aplican con diligencia en beneficio de la casta dirigente y perjudicando a la mayoría social. Un informe de la Fundación 1º de Mayo revela que las políticas de recortes aplicadas en este país han intensificado la pobreza hasta alcanzar el 27 % de la población. Y lo más terrible es que, en este contexto, tener empleo ya no es una salvaguarda ante las situaciones de pobreza; de hecho el 12 % de la población ocupada vive en hogares por debajo del umbral de la pobreza: existen cada vez más los “trabajadores pobres”.

Frente a las condiciones impuestas por las élites económicas y políticas dominantes hay una creciente conciencia de la necesidad reducir la desigualdad social pues la actual situación, injusta y cruel, puede provocar, a corto plazo, situaciones de grave conflictividad social. Las desigualdades en salud también pueden reducirse y existe suficiente evidencia para afirmar que “los sistemas sanitarios universales, con propiedad y gestión públicas, basados en la atención primaria y una elevada calidad de prestaciones, no sólo ofrecen mejores resultados de salud sino que también son más eficientes, equitativos y humanos” (Benach).

La privatización y mercantilización de la sanidad no se realizan por la búsqueda del bien común: son los potentes grupos empresariales privados los que presionan para transformar el SNS y crear nuevos espacios de negocio. Los lobbies de las aseguradoras, de las empresas de tecnología sanitaria y de la industria farmacéutica actúan con persistencia para conseguir sus objetivos. Y colocan a su gente en puestos de mando de la sanidad pública para trabajar en su propio beneficio. Boi Ruiz, jefe de la patronal catalana es el actual consejero de Sanidad. Él lo tiene claro: en su opinión la salud es un bien privado que depende de cada persona y no del Estado y “no existe un derecho a la salud”. Esta es la ideología que sustenta las decisiones políticas que llevan al desmantelamiento del sistema sanitario público. No buscan la eficiencia ni la calidad: solo persiguen el lucro, a costa de la salud de los ciudadanos.

Fuente: nuevatribuna
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Hospital de Fuenlabrada: los previsibles efectos nocivos de la privatización de la sanidad


¿Programa piloto a espaldas de la Consejería? Difícil de creer

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Por Carlos Barra Galán, Médico Especialista en Otorrinolaringología, sistema madrileño de salud.

Hace unos días, la cadena SER daba a conocer la noticia: el hospital público de Fuenlabrada había facilitado datos personales de pacientes incluidos en su lista de espera al hospital privado Los Madroños, ubicado en Brunete. Esta institución los llamaba y les ofrecía hacerles las pruebas que sus especialistas les habían prescrito, pero con mayor rapidez que en el hospital público. A veces, incluso, llamaban a los pacientes en nombre de sus especialistas, cuestión que estos rechazan haber autorizado en ningún momento. La gerencia del hospital fuenlabreño admitió rápidamente que la información era cierta, y que había dado los datos personales de un número indeterminado de pacientes para un programa piloto. Conocida la noticia, me parece necesario realizar algunas consideraciones.

En primer lugar, hay que afirmar que los hechos conocidos -y una vez confirmada la veracidad de los mismos- tienen una evidente gravedad. Entre otras cosas, pueden suponer una vulneración de derechos de los pacientes afectados, de acuerdo a lo recogido en la Ley Orgánica 15/1999 de Protección de Datos de Carácter Personal, así como de la Ley 41/2002 Básica Reguladora de la Autonomía del Paciente y de Derechos y Obligaciones en Materia de Información y Documentación Clínica.

Dado que, según se ha informado, el asunto va a ser trasladado a instancias judiciales, será allí donde se determine si las actuaciones llevadas a cabo desde el Hospital de Fuenlabrada merecen algún tipo de reproche penal y quién o quiénes serían responsables; pero lo anterior no impide la exigencia de responsabilidades que no pueden quedar sólo en la destitución o cese del gerente del hospital, más aún cuando éste ha manifestado que la cesión de datos se hizo en virtud de un programa piloto. Habrá que preguntarse, por tanto, las siguientes cuestiones: ¿conocía la Consejería de Sanidad dicho programa? ¿Era el programa una creación exclusiva de la gerencia del hospital? ¿Son tan elevados los niveles de autonomía de los actuales gerentes hospitalarios madrileños? ¿qué niveles de control ejerce la Dirección General de Atención Especializada sobre los centros que dependen de ella?

Parece evidente que las preguntas anteriores, así como una explicación transparente y exhaustiva sobre lo sucedido, exigen que el señor consejero de Sanidad comparezca rápidamente en sede parlamentaria y asuma algún tipo de responsabilidad en lugar de echar balones fuera y poner al pie de los caballos a su subordinado, mostrando una vez más una forma de ejercer el poder ciertamente deficiente desde el punto de vista democrático.

Dicho lo anterior, quiero manifestar que el conocimiento de la noticia no me ha producido ninguna extrañeza. En mi opinión, que un suceso de esta naturaleza viese la luz pública era previsible, pues conviene recordar que ya había sospechas, hoy reforzadas, de que hechos como los ahora conocidos podían haberse producido anteriormente. Lo ocurrido en Fuenlabrada supone un paso más en el proceso de difuminación de la línea de separación entre lo público y lo privado. Es la consecuencia de la política sanitaria llevada a cabo por el Partido Popular en la Comunidad de Madrid desde 2003, que ha supuesto una privatización continuada de la sanidad pública junto a un desvío cada vez mayor de recursos y servicios al sector privado.

Desde hace años he manifestado en numerosos artículos que la política sanitaria del PP en la Comunidad madrileña ha contemplado la salud como un producto más de consumo y la asistencia sanitaria como un mercado de negocio con posibilidades de obtener grandes beneficios (‘¿Que está pasando en la sanidad madrileña?’ Revista Temas, noviembre 2008. ‘La sanidad madrileña del PP: sólo negocio’, El Huffington Post, 5 de abril 2013,). Desde esa perspectiva neoliberal, los gobiernos de Aguirre y González han ido cambiando la estructura del Servicio Madrileño de Salud para facilitar ese nuevo mercado sanitario; se abandonó la planificación y ordenación de los recursos como garantía de una asignación correcta de los mismos y una gestión eficiente (‘Privatización y Despilfarro’, El PAÍS, 15 enero 2008). Tampoco se ha publicado un nuevo mapa sanitario (pese a la apertura de un número importante de hospitales que obligaría a su actualización), y se ha suprimido la Subdirección General de Planificación y Ordenación sanitaria. Se suprimieron las Áreas de Salud que garantizaban una regulación adecuada de los flujos asistenciales, y en su lugar, se estableció el Área Única, que generó un caos organizativo y se ha disfrazado detrás de una eufemística y falsa libre elección. Todo el proceso anteriormente enumerado tenía, en mi opinión, un objetivo claro: favorecer el negocio sanitario y los beneficios de las entidades privadas; no en vano, el hoy imputado señor Güemes ya manifestó que Madrid era una gran oportunidad de negocio sanitario.

En este contexto, con este caldo de cultivo, con una absoluta y, en mi opinión, intencionada falta de control por parte de la Administración sanitaria respecto a las actuaciones de los centros sanitarios públicos y privados de la Comunidad de Madrid, es donde sucesos como el que nos ocupa pueden producirse con cierta facilidad y no causar por tanto extrañeza alguna. Lo sucedido en Fuenlabrada es grave y es una consecuencia más de la nefasta política sanitaria del PP en la Comunidad de Madrid.


Fuente: El Huffington Post
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