Sanitat catalana: cerrando por vacaciones


¿Cuántos y qué servicios de atención sanitaria se van a cerrar, reducir, optimizar, adecuar, recortar…  en verano?

Toni Barbará
Dempeus per la Salut Pública / Marea Blanca de Catalunya

¡Llegó el verano!  Como cada año por estas fechas la ciudadanía enfila el largo y tórrido verano. Como es ya costumbre se repiten inquietudes varias a resolver, algunas domésticas, otras más generales. Y, por supuesto, no podía faltar en la agenda de supervivencia estival el tema de la salud. No pretendemos descuidar las consideraciones climáticas ni las fatídicas patologías caniculares, que también programamos junto a los golpes de calor y golpes de otra condición, o catarsis gastrointestinales típicas y tópicas.

Pero me refiero a otra preocupación ya “clásica”: ¿Cuántos y que  servicios de atención sanitaria van a cerrar, reducir, optimizar, adecuar, recortar… porque toca en verano?  ¿En qué forma y manera va a afectar a nuestra vivencia y supervivencia esa tan proverbial medida de ahorro y eficiencia?

Hoy por hoy, no disponemos en Cataluña, todavía, de anuncios oficiales al respecto. Han arrancado las campañas institucionales advirtiendo acerca de la precaución extrema  con el fuego, el manejo de la dieta, o la protección solar recomendada… pero nada todavía sobre los planes “racionalizadores” de cierres de camas, quirófanos o servicios de salud.

Esto, leído en Cataluña con un conseller que fabrica titulares, imágenes y twits con la facilidad de quien se toma un licor de Aromas de Montserrat on the rocks, es mala cosa. Hubiera sido conveniente que en esta ocasión hubiéramos escuchado algo similar a los siguiente:  “Este año no se cerrarán camas, ni quirófanos, ni ambulatorios, ni urgencias para así revertir y recuperar las atenciones perdidas”. Hubiera sido maravilloso pero no ha sido, ni va a ser. No digo ya haber aumentado esas prestaciones para aprovechar el momento y recuperar y paliar desesperos atrasados. Hubiera sido la excelencia y tampoco.

Comparecencia del Conseller de Salut Antoni Comín en el Parlament. Foto: Ricard Cugat

Pero, como mínimo, era de esperar un anuncio del conseller Toni Comín y un acto de presentación incorporado, con el nuevo Plan con habitual neo -acróstico: EVCMQEAA, que traducido para los profanos significa: Este Verano Cerraremos Menos Camas Que El Año Anterior (sin dotación económica de momento pero ya se proveerá…). Hubiera sido otra aproximación profética ante el advenimiento de la idílica independencia-panacea del conseller, ahora con fecha decretada, esa que en otoño presentan a votar, los del Sí o Sí, frente a los del No y No.  Pero no, no hay twitter del Departament, ni tan siquiera echando mano de alguna cifra estadística porcentual de esas que tan agradecidas resultan para estos menesteres.

Se oye, se dice, se comenta que cada hospital o centro, en plena autonomía de indi-gestión, deberá proceder a su propia adecuación/amputación/auto-recorte, con el objetivo perentorio de ahorrar recursos, siempre escasos. Esto incluye la supervivencia de los servicios, a horas restringidas o con cierres, gestionando bajas de personal no substituidas, jubilaciones, vacaciones preceptivas pero no cubiertas ni planificadas, sin relevos contratados a tal fin, con un más eficiente manejo de las listas de des/espera.

Botones de muestra

Un hospital de referencia en la provincia de Barcelona como el Hospital Parc Taulí de Sabadell trabaja – internamente- con los números  que figuran en el cuadro adjunto.

En el bloque quirúrgico central (quirófanos convencionales) funcionarán 15 o 13, según fechas, módulos al día en lugar de los 13 de 2016. El centro quirúrgico ambulatorio estará cerrado del 7 al 25 de agosto, cuando el pasado año lo estuvo todo agosto. Buenas intenciones si no fuera por el presupuesto.  En hospitalización de agudos aseguran que se cerrarán 34 camas y en socio-sanitarios 62 camas.

Sería uno de los casos en que se repiten los cierres o recortes aunque con alguna menor agresividad relativa. Luego la realidad acabará superando las previsiones y se implantará ágilmente el hecho consumado. La gran excusa veraniega y una cierta calma comunicativa y de movilizaciones lo tapa (casi) todo. … “que los médicos también hacen vacaciones, y no van a contratar a nadie por un mes…

Nos llega desde nuestra fraternal Marea Blanca de La Rioja, una Nota de Prensa  que pone el acento en la preocupación y el disgusto ante el cierre por las tardes de los centros de salud durante la primera quincena de agosto,

Argumentos falaces y cansinos de las administraciones

 …. que si baja la actividad porque baja la demanda, que si se debe territorializar el mapa de atenciones a las mutaciones demográficas estivales, que si el flujo vacacional, que si el turismo, que si no apetece operarse…  Que hay que redistribuir los recursos sacando asistencia de aquí para llevarla allá, más cerquita de la playa y el campo. Hay que lucir de chiringuitos de primeros auxilios y de logotipo bien visible en la puerta, aunque sirvan para poco más que de lucimiento al estar desprovistos de casi todo lo indispensable.

Y otro verano más les recordaremos, con escasa audiencia, que la población senil, frágil, discapacitada-dependiente, con enfermedades crónicas y multi-patologías se van a quedar en sus casas o centros, si pueden, con más calor, menos cuidados, más empobrecidos en sus pensiones de risa/llanto, más necesitados de una asistencia que va a tardar más, o no va a llegar a tiempo. Que se van a repetir los colapsos de las urgencias, los servicios cerrados o semi-desertizados, que va a aumentar la demanda de atención domiciliaria, del desequilibrio inestable en el seno familiar para conciliar/apaciguar el trabajo de los progenitores que lo tengan, con esas vacaciones escolares eternas, con abuel@s al límite de su dedicación. Y  tantas otras penalidades.

Por otra parte y digno de tener muy en cuenta, que como dice el proverbio catalán “perdem un llençol a cada bogada”, o sea, “perdemos una sábana en cada colada”. Sistemáticamente, año tras año. Al acabar el periodo veraniego se re-abren camas y servicios cerrados, pero tarde, y mal, y no todos. Cada temporada se pierden “sábanas” y camas enteras  que no se recuperarán con el trasiego. La lectura experimentada: esa reducción “temporal”, recortando lo ya recortado acaba en un retroceso acumulado que hace perder de vista la legítima aspiración de la recuperación del todo.

La perla del verano del 2017

En un momento en que se agota la legislatura, constituida por la coalición Junts pel Sí (CiU original/ERC) con apoyo de las CUP, por haber transcurrido el tiempo máximo de dos años auto-concedido para llevar al país hasta la independencia. Con una consulta/referéndum ya anunciada para el 1 de octubre. Con el susodicho verano de por medio, el ubicuo conseller de Salud ha lanzado un cohete de largo alcance y con el tiempo apremiando el artificio: acaba de presentar a aprobación, que se ha concedido, del Govern de la Generalitat un proyecto de ley de enorme calado y tremenda trascendencia, caso de llegarse a aprobar.

Concentración donde se quemó en micro-hoguera el día de la verbena de San Juan el Anteproyecto de Ley privatizador, de Comín

Textualmente se llama: Avantprojecte de llei de noves fórmules de gestió d’assistencia sanitaria a càrrec del Departament, un verdadero compendio por arriba para dar categoría de ley  y la mayor cobertura o blindaje a las distintas formas de externalización, encargo de servicios, gestión ajena y privatización al fin, que actualmente se vienen ejecutando de manera irregular, forzando reglamentos, cuando no denunciadas ya por ilegales. Una verdadera amenaza que han urdido en la sombra y la opacidad en el Departament con sus aliados, más neoliberales y comprometidos en la colaboración-parasitación de lo público a lo privado (privado que ahora se disfraza con el término “social” sin otra garantía que la calculada ambigüedad del lenguaje.

Marea Blanca reaccionó de forma inmediata cuando tuvo conocimiento de esa gestación a la que nunca fue invitada a participar. Después de estudiar las versiones aparecidas y debatir entre sus componentes tomó la decisión firme de oponerse de forma frontal a esa pretensión de legislación que debería pasar por el Parlament. El pasado viernes 23, en una jornada de tradición de verbenas populares y de hogueras purificadoras, Marea Blanca realizó una rueda de prensa donde explicó su profundo desacuerdo con el que y con el cómo contra esta intención y las movilizaciones que sean necesarias hasta a conseguir su retirada. Y para visualizar este rechazo se quemó una edición papel de ese anteproyecto de ley de la macro-privatización. Esta lucha va a seguir.

Fuente: La Lamentable

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Acerca de Dempeus per la salut pública

Col·lectiu de persones en defensa de la salut pública
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