La vida tenía un precio (y, si no puedes pagarlo, estás muerto)


  • Las farmacéuticas son la última gran estafa de la crisis. El pasado año sus inversores son los que más dinero han ganado gracias a la especulación y la usura
  • La hepatitis C es el mejor ejemplo de cómo las farmacéuticas sacan la sangre a los enfermos con la aguja de los Gobiernos
  • Un laboratorio, controlado por bancos y fondos, impone precios demenciales que los Estados aceptan porque la banca manda

La extorsión en estado puro.

Esta crisis ha confirmado que nuestra vida no vale nada para los de arriba, si bien le ponen precio para hacer negocio. Esta estafa nos ha enseñado cómo unos pocos se han hecho más multimillonarios a costa del resto. Hemos visto cómo bancos, compañías financieras y grandes empresas se enriquecían mientras nos empobrecíamos todos. Ahora, gracias a un informe de Intermón Oxfam, también nos enteramos de que los millonarios que invierten en farmacéuticas han ganado más dinero que nadie en el último año. En esta estafa, todos pillan cacho. Aunque nos lo tengan que arrancar del cuerpo.

Han pillado un buen cacho los laboratorios y sus inversores. En un solo año, el número de milmillonarios relacionados con las farmacéuticas ha crecido de 66 a 90 y su riqueza ha aumentado casi en un 50%. La razón es simple: el sector ha sido el que más ha invertido en lobbies de presión; por cierto, mucho más que lo que ha donado para la investigación sobre el ébola, según el mismo informe. Se gastan más dinero en conseguir ventajas, subvenciones y privilegios que en salvar vidas. Si gastan tanto en politiqueo es porque saben que a cambio ganan muchísimo más.

El caso de la hepatitis C es el mejor ejemplo de cómo las farmacéuticas nos sacan la sangre con la aguja del Gobierno. Ayer mismo la Organización Médica Colegial española denunciaba el precio abusivo al que la multinacional Gilead quiere vendernos su cura, comercializada con el nombre de Sovaldi. El tratamiento completo cuesta más de 71.000 euros por paciente en Estados Unidos; en Francia, 41.000 euros; y en España, el Gobierno ha pactado un precio de 25.000. Para qué intentar salvar el hígado, mejor dárselo.

Si estuviéramos en Egipto, pagaríamos solo 900 euros y en India, 600, pero no podemos comprárselo porque la multinacional tiene el monopolio en nuestro país y gran parte del primer mundo. Primer mundo en crueldad, extorsión, usura y especulación. ¿Saben cuánto cuesta producir realmente el medicamento? Según la Universidad de Liverpool, ¡¡solo 85 euros!! Y la gente muriendo. Un crimen más de la economía de mercado. Es la mafia, la farmafia si se me permite el palabro. Han puesto precio a tu cabeza y, si no pagas, aprietan el gatillo.

India se ha enfrentado a estas prácticas mafiosas y ha liberalizado la patente para que se pueda vender como genérico. Es lo lógico, lo que debe hacer el Estado, lo que es humano. Pero aquí el Gobierno no lo hará porque Gilead esta gestionada por Capital Group, accionista principal de Bankia, BBVA o Banco Santander. Tampoco la Unión Europea ha movido un dedo. Ahora se entiende por qué gastan tanto dinero en hacer lobby. Farmacéuticas, bancos, Gobiernos, están todos en el ajo, y eso que son vampiros.

No termina ahí el entramado. Como publicó eldiario.es, los cinco expertos del comité designados por Sanidad para decidir cómo se distribuirá el medicamento tienen relaciones o han recibido dinero de las grandes corporaciones farmacéuticas Janssen, Pfizer y la mismísima Gilead. Lo tienen todo atado y bien atado para que no se les escape un euro y no podamos escapar. Miles de personas han muerto, muchas infectadas en la Sanidad pública, pero el Gobierno les niega la ayuda a los supervivientes. Como han hecho con los desahuciados. La banca siempre gana y tú pierdes. Incluso la vida.

Tu vida tiene un precio y, si no puedes pagarlo, estás muerto.

Javier Gallego es director de Carne Cruda. Escucha el programa todos los martes y jueves a las 12:00 en www.carnecruda.es

Fuente: eldiario.es

Acerca de Dempeus per la salut pública

Col·lectiu de persones en defensa de la salut pública
Esta entrada fue publicada en Farmaindustria, Medicamentos y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s