Sanidad promete un primer informe del comité de la hepatitis C en 21 días


“Los pacientes con una fibrosis mínima tendrán que esperar”, anuncia el coordinador, el hepatólogo Joan Rodés

El ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, hoy en el ministerio. /Luis Sevillano

Tres semanas. Ese es el plazo que se ha puesto el Ministerio de Sanidad para que el recién creado comité de expertos contra la hepatitis Celabore un primer informe. ¿Entrarán en vigor entonces nuevos criterios para definir qué enfermos recibirán los nuevos tratamientos? Todavía no, ha explicado esta mañana el secretario general de Sanidad, Rubén Moreno. En rueda de prensa tras la primera reunión del comité, Moreno ha revelado el funcionamiento de este grupo de expertos: en tres semanas, tendrán listo un borrador de los expertos nacionales. Después, otros expertos internacionales lo revisarán. Posteriormente, se hablará con las comunidades, las sociedades científicas, colegios profesionales y asociaciones de pacientes.

“Se va a tratar a todo el mundo que lo necesite”, repitió Moreno. Lo que no está claro es cuándo. En realidad, el comité aún no se ha reunido, puesto que hoy los únicos presentes eran el coordinador, el hepatólogo Joan Rodés, el ministro de Sanidad y varios directores generales del ministerio. Al acabar el encuentro, Rodés dio los nombres de expertos que van a formar parte del comité. Los españoles: Agustín Albillos, Alfonso Moreno, Javier Crespo, María Buti y Antonio Andreu. Los extranjeros: Massimo Colombo, Michael Manns y Jean Michel Pawlotsky.

Antes del encuentro, el ministro insistió en la idea que el Gobierno lleva días repitiendo: “Lo importante no es el dinero, sino saber cómo tenemos que tratar a los pacientes y garantizarles que la indicación de los médicos hagan les llegará”. Sin embargo, las indicaciones, las guías para que los médicos prescriban los tratamientos ya existen. En primer lugar están los informes de posicionamiento terapéutico (IPT) de todos los nuevos antivirales. Además hay otro documento, llamado “estrategia de priorización”, que especifica cómo de graves tienen que estar los enfermos para recibir los nuevos y caros fármacos.

Es esta guía la que provocó una respuesta inaudita en la sociedad científica que agrupa a la mayoría de los hepatólogos españoles: la consideraron “obsoleta”, recomendaron a sus asociados no seguirla y acusaron al Gobierno de poner en riesgo a los pacientes. Por el momento, sigue vigente, aunque Moreno afirmó que esos documentos se van a “reevaluar desde ya”. Y apostilló que fueron las comunidades autónomas las que aprobaron la estrategia. Abundaba así en el mensaje que lanzó el ministro esta mañana: aseguró que las regiones “tienen margen presupuestario” para dispensar los fármacos.

El Gobierno central trata de lanzar sobre el tejado de las comunidades la pelota de la crisis de la hepatitis C. “Tienen las competencias transferidas”, ha recordado hoy el secretario general. De momento, el ministerio asegura desconocer “la dimensión real” del problema de la hepatitis C y por eso ha pedido datos a las comunidades, ha explicado Moreno, que ha afirmado que no le constan problemas de inequidad, es decir, cree que en todas las regiones se está administrando a un mismo ritmo. “Si hay alguna que no lo está aplicando, lo veremos”, ha asegurado. Su departamento, sin embargo, confirma que no tiene datos sobre cuántos tratamientos han autorizado las comunidades desde que los fármacos entraron en la financiación pública.

Joan Rodés ha evitado precisar a qué pacientes cree que finalmente llegarán los tratamientos. “Los que tengan una fibrosis mínima tendrán que esperar” ha sido una de las pocas pistas que ha dado. Sobre el retraso en crear un comité y elaborar un plan nacional un año después de que la Agencia Europea del Medicamento aprobara los nuevos fármacos contra la hepatitis C, el secretario general ha asegurado que no ha habido tiempo para evaluar la situación antes. Tambén ha afirmado, a preguntas sobre si el plan tendrá un presupuesto propio: “Cuando conozcamos la dimensión del problema sabremos cómo financiarlo”.

Revolución terapéutica

E. G. S.

Una revolución como la de la penicilina. Así recibieron los hepatólogos la llegada de los nuevos fármacos antivirales que, combinados de dos en dos o usando tres a la vez, consiguen curar a más del 90% de los casos de hepatitis C en un periodo de 12 o 24 semanas, dependiendo de la gravedad del paciente. Se les llama de segunda generación porque suceden a los de primera generación que llegaron hace un par de años: telaprevir y boceprevir, que mejoraron sustancialmente la tasa de curación (del 40 al 70%) en el genotipo 1 de la enfermedad, el más común. Eso sí, estos nuevos antivirales aún había que administrarlos combinados con los antiguos ribavirina e interferón. Este último fármaco provoca terribles efectos secundarios en pacientes graves que en muchos casos obligan a abandonar el tratamiento.

Los cócteles actuales, con fármacos de segunda generación (sofosbuvir, simeprevir, daclatasvir…) permiten por primera vez combinaciones entre ellos sin interferón. Y con tasas de curación altísimas. De ahí que se comparen con la penicilina. Son el primer paso, auguran los expertos, para erradicar el virus.

Fuente: El País, por Elena G. Sevillano

Acerca de Dempeus per la salut pública

Col·lectiu de persones en defensa de la salut pública
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