#12M15M Ciudadanos rebeldes


Por su interés hemos traducido al castellano un reportaje de la periodista, escritora y blogger Lali Sandiumenge que hoy publica el diario ara. La versión original completa la ha publicado Punts de Vista.
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Lali Sandiumenge compara el 15-M con las protestas egipcias

La movilización ciudadana que arrancó el año pasado no nació de la nada. El 15-M ha inspirado muchos proyectos pero también ha potenciado iniciativas anteriores y ha ido aprendiendo. La batalla social es muy amplia y tiene muchos frentes abiertos: sanidad, vivienda, participación, transportes o inmigración. Muchos catalanes han dicho basta y defienden sus derechos de protesta en protesta, pero también de barrio en barrio y de blog en blog.

Lali Sandiumenge 13/05/2012

El Ateneu Roig de Gràcia está lleno hasta los topes. Quien llega tarde, escucha desde la calle, aunque llovizna. A pocos días del primer aniversario del 15-M, se discuten los caminos a seguir. En la mesa, tres ponentes: Javier Toret, de Democracia Real Ya Barcelona (DRY); Ada Colau, miembro de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), y, atrapado en medio, un político, Alberto Garzón, diputado de Izquierda Unida. De fondo una gran pantalla en la que se van reproduciendo los tuits que se ponen con el hashtag #caminosderebelion. El debate es presencial y virtual al mismo tiempo, como el movimiento: «#caminosderebelion, porque no hay salida ni más alternativas».

Entre el público, hay de todo. Miembros de comisiones del 15-M y los iaioflautas, jóvenes muy activos en la red, activistas veteranos y al menos otro diputado. El 15-M tiene esta potencialidad: haber unido a personas y colectivos en una plataforma más amplia, más allá de las organizaciones clásicas, y hacer que todos se sientan parte. La atmósfera es de entusiasmo pero inquieta el contexto represivo creciente. El acto se ha abierto recordando a los detenidos durante la huelga general que están en prisión preventiva, y se ha cerrado con una frase de Toret, muy aplaudida y twitts, en referencia a las movilizaciones por el aniversario: «No debemos pedir permiso para ser libres, estaremos en la calle y seremos invencibles «.

Toret, investigador social malagueño afincado en Barcelona, fue uno de los primeros que se apuntaron a DRY cuando nació en Facebook en febrero de 2011. Un año después, asegura que «el 15-M no es un movimiento más, es un paradigma nuevo». Inspirado por el uso de las herramientas digitales de las revueltas árabes y por la lucha pacífica de los islandeses contra la voracidad del capital, DRY impulsó la primera manifestación del 15 de mayo.

El mérito de DRY, y después del 15-M, es que instó a la unión más allá de las diferencias (la plataforma se reclama apartidista y asindical, que no apolítica) y dio cabida a todos los malestares. Cuestionó por primera vez la democracia consensuada durante la Transición («Lo llaman democracia y no lo es») y articular un lenguaje directo y comprensible («No somos mercancía en manos de políticos y banqueros»). Como subraya Celes Sánchez, uno de los iaioflautes más hiperactivos, «la gran sorpresa del 15-M fue el proceso de politización de cientos de personas con una rapidez brutal».

Pero, como en el caso de la Primavera Árabe, la movilización no nació de la nada. El 15-M ha inspirado a muchos ciudadanos pero también ha acogido bajo su paraguas a movimientos de protesta e iniciativas sociales anteriores. Un ejemplo de ello es el mismo Ateneu Roig, que se gestó en 2009 y se puso en marcha en 2010. «No nos gustaba como funcionaba el sistema y creíamos que eran necesarios puntos de encuentro en el ámbito social para cambiar las cosas», explica Quim Cornelles, uno de los impulsores. La idea era generar un espacio de transformación social, participación y democracia en el que la ciudadanía fuera la protagonista.

Aunque el Ateneu Roig es un concepto más que un lugar físico, su local en la calle Ciudad Real de Barcelona se ha convertido en un centro de reunión y reflexión. Los iaioflautes, un grupo de jubilados curtidos en la lucha antifranquista, de izquierdas y sindicalistas, se encuentran a menudo para preparar con discreción sus «acciones directas». La primera fue ocupar una oficina del Banco Santander. Una de las últimas, irrumpió en la conselleria que dirige Felip Puig. Son unos setenta, pero los abuelos rebeldes, como se les llama ya en inglés, tienen más de 9.500 seguidores en Twitter, han salido en la prensa internacional y están creando escuela.

Pero si se quiere buscar un antecedente en el espíritu y las formas del 15-M hay que retroceder cinco años hasta la manifestación en defensa de una vivienda digna y contra la burbuja inmobiliaria que se celebró, curiosamente, el 14 de mayo del 2006 en muchas plazas españolas. Se convocó anónimamente por e-mail y se difundió vía SMS (las redes sociales todavía no habían llegado a España).

«Para sorpresa de muchos activistas tradicionales, acudió mucha gente, la mayoría no politizada», recuerda Ada Colau, una licenciada en filosofía de 38 años que ya era activa en el movimiento antiglobalización. De ahí surgió la plataforma V de Vivienda, que envió un mensaje nuevo a través de un nuevo medio. Sus eslóganes tenían la claridad y la frescura que con el tiempo tendrían los de DRY: «No tendrás casa en tu puta vida». Como DRY y las acampadas, apostó por una organización horizontal, asamblearia y por la protesta continua en la calle. El movimiento, además, se bautizó así en referencia a V de Vendetta, el cómic de Alan Moore, y ya usó la máscara de Guy Fawkes que ahora ha popularizado Anonymous.

Estafa generalizada

Adrià Alemany y Ada Colau son las caras más conocidas de la Plataforma d’Afectats per la Hipoteca / CRISTINA CALDERER

De la V de Vivienda surgió en 2009 en Barcelona la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), que une víctimas de lo que Ada califica como «una estafa generalizada» y personas solidarias. «La PAH comenzó a trascender en noviembre de 2010, cuando organizamos la campaña para detener los desahucios. Lo grabamos en vídeo y lo colgamos en la red. Se empezó a generar un pequeño imaginario en visibilizar lo que la acción colectiva puede lograr. Pero el punto de inflexión fue el 15-M, se produjo un encuentro perfecto», subraya. La lucha está narrada en el libro Vidas hipotecadas, que Colau ha escrito a cuatro manos con Adrià Alemany, que es economista. Los datos son demoledores: cada día se producen en el Estado 212 ejecuciones hipotecarias y 159 desahucios. La PAH ha conseguido parar dos centenares.

Àngels Martínez Castells, de la plataforma Dempeus / PERE TORDERA

El 15-M insufló vida también a Dempeus per la salut pública, un colectivo creado en tiempos de Marina Geli para denunciar el camino «privatizador» del tripartito y que reúne a profesionales de la salud, economistas, sindicalistas, académicos y asociaciones de vecinos. El 15-M conecta mucho con uno de los puntos de su manifiesto inicial, dar poder a la ciudadanía. «De repente pasó lo que parecía muy difícil, que la gente se atreviera a desafiar y a imponerse, a ponerse en pie para defender sus derechos», afirma el ex profesora de política económica de la UB y presidenta de Dempeus , Àngels Martínez Castells. El 14 de mayo de 2011, participaron en la manifestación unitaria contra los recortes del gobierno Mas, y el 15, en la de DRY. «Cuando nos preguntan si somos del 15-M, decimos que no somos ni del 14 ni del 15, sino del 29», ríe, poniendo de manifiesto un rasgo distintivo de este colectivo: servir de aglutinador y de puente entre las organizaciones convencionales y la rebelión ciudadana. «Somos apartidarios», subraya Martínez Castells. «Intentamos dignificar la política dignificando a las personas, o al revés».

Chris Moya, impulsor de la web Spain Revolution / CRISTINA CALDERER

El 15-M no sólo potencia iniciativas existentes y aprende de ellas, también dio una posibilidad de participación política -ya sea desde la calle o el ciberespacio- a miles de personas que seguramente formaban parte de los desafectados en las encuestas. Este es el caso de Chris Moya, un desarrollador de software libre de 33 años que cuando se ocuparon las plazas puso en marcha la plataforma web Spain Revolution con un doble objetivo: dar voz a la gente normal y corriente e informar de lo que pasaba más allá del mensaje vehiculado por las instituciones y los grandes medios.

Chris montó la web aquella noche con dos amigos, Eli Moreno y Atre, que como él, ya colaboraban en proyectos de cooperación y voluntariado. «Vengo del mundo de la informática pura y dura y no sabía dónde enfocar esta energía», explica. Lo supo así que vio el hashtag #SpainRevolution con que se seguían en Twitter los eventos de Sol y Cataluña. Compraron el dominio y dieron espacio virtual a las acampadas y a todo el que no se quisiera callar. «Ahora hay muchas plataformas, pero fuimos los primeros».

De los soviets a la red

El clima de participación ciudadana en los asuntos comunes que construyó el 15-M aún continúa. La lucha se extiende y se multiplica de barrio en barrio y de blog en blog y en muchos ámbitos sensibles: desde la sanidad, la enseñanza y el transporte a la inmigración, como es el caso de la campaña por el cierre de los centros de internamiento de extranjeros (CIE). Sus protagonistas son personas y colectivos pero son sobre todo nodos, conexiones muy transversales y móviles, y si algunos se han erigido en portavoces responde más a la necesidad de los medios de tener interlocutores que a su misma dinámica.

Celes Sánchez, jubilado de 61 años, y Quim Cornelles, parado de 37, son dos veteranos de las luchas sociales / JORDI PIZARRO

Tampoco es un movimiento sólo de jóvenes. Une a veteranos, como Ángels y el Celes, que tienen pasado y memoria (ella fue miembro de la Assemblea de Catalunya y él diputado catalán), la generación de la Transición, y la que nació después de la Constitución de 1978 y que no se siente representada. «No me sorprende lo que está pasando. La lucha estudiantil en el que participé a finales de los sesenta y principios de los setenta era muy 15-M, nos organizábamos en comités, nos encerrábamos … «, subraya Martínez Castells, que recuerda que la frase» Todo el poder para los soviets «de la Revolución de Octubre no quiere decir nada más que el poder para las asambleas.

La historia es cíclica pero la gran diferencia de la revuelta que arrancó en el norte de África, siguió en el Mediterráneo y se ha extendido en Estados Unidos es Internet y su potencial para construir inteligencias colectivas de forma viral . «La gente ha aprendido a hacer la revolución en la red», apunta Toret. Aunque siempre se ha trabajado en red, como recuerda Celes Sánchez, la enorme eficacia de los medios sociales para conectar y movilizar personas se ha demostrado en Tahrir, Sintagma, la plaza Cataluña o Wall Street. Los iaioflautes fueron enseguida conscientes de su importancia. El Celes se apuntó a un «curso de emergencia» para aprender a piar y ahora difunde desde un iPad las acciones del colectivo una vez han comenzado. Para prepararlas, prefieren utilizar los métodos clandestinos de antes. Es la manera de ahorrarse problemas con la policía.

Como el Ateneu Roig, que organiza talleres para enseñar a usar las herramientas de internet para el activismo, Chris Moya participa también en iniciativas solidarias para formar colectivos que no tienen acceso. Internet, asegura, es clave para dar poder a la ciudadanía. Para Martínez Castells, que dispone de un blog, uno de sus grandes poderes es que está acostumbrando a la gente a expresarse sin autocensura. «Es una escuela de aprendizaje. Cuando vencemos la censura personal conquistamos cuotas de libertad colectivas «, considera.

La tecnología permite también difundir un nuevo lenguaje de disidencia que juega mucho con la creatividad, el humor y el sarcasmo. Ada Colau y Adrià Alemán ya lo utilizaron hace unos años, cuando se vistieron de superhéroes de V de Vivienda -de amarillo y negro, al estilo abeja Maya- e irrumpieron en los mítines de las elecciones catalanas del 2006. «Que no nos digan que la solución es construir más casas, hay un montón!», Espetó Ada a una Imma Mayol desconcertada. La performance tenía también como objetivo grabarla y colgarla en YouTube.

El David i el Manel, que no volen ser coneguts públicament, són dos dels promotors de Memetro / XAVIER BERTRAL

También Memetro, nacido el año pasado como un proyecto de investigación de bellas artes, une herramientas digitales y creatividad para denunciar de una manera simbólica que los transportes públicos de Barcelona sean unos de los más caros de Europa. David y Manel, dos de los promotores, un artista y un educador social, , de 27 años respectivamente, se aferran fielmente a un discurso: el motivo por el que muchos usuarios no validan el billete es porque sufren un trastorno de memoria de sintomatología clara. «Cuando entras en el metro, te vienen a la cabeza la subida de tarifas, la crisis, la corrupción política, que el sistema se está derrumbando …»

Memetro, llamado así por la fusión de me meto y la película Memento, no promueve directamente la desobediencia civil. De hecho, está creando una asociación que dispondrá de una «caja de resistencia» financiada por los miembros para afrontar colectivamente las multas. Según sus cálculos, tocaría una anual por cabeza. El objetivo, sin embargo, es evitarlas y por eso han puesto en marcha a través de Twitter un sistema de alertas ciudadanas de controles a los transportes que se reflejan en un mapa que se puede consultar por móvil. Un ejemplo de aviso reciente: «#memetroBCN ahora 3R + 1S línea roja Universidad dirección Hospital de Bellvitge». R, por revisores; S, por seguridad. Los vigilados son ahora los vigilantes, son muchos y tienen más cámaras.

La red es en gran parte responsable de los rasgos distintivos del 15-M: horizontal, participativo, descentralizado. Como Tahrir, sin líderes y sin ideologías. Pero su fuerza puede ser también su debilidad. ¿Puede funcionar un movimiento sin estructura y dirigentes? El interrogante y ahora, qué? que se planteó en el Ateneu Roig tiene muchas respuestas. La más unánime: seguir poniendo cosas en común, lograr pequeñas victorias, vencer el desánimo de que nada se puede cambiar. La PAH es un ejemplo de que sí se puede. «Hemos demostrado que la movilización colectiva puede cambiar las cosas si nos lo creemos nosotros primero», subraya el Ada, que cree que ahora el reto principal es pensar como dar continuidad al movimiento más allá de las plazas y apuesta por alguna forma de organización, por muy horizontal que sea.

La presencia de un político al debate desencadenó una discusión necesaria: los límites de la confluencia (que no convergencia, una palabra proscrita) entre la rebelión ciudadana y las organizaciones clásicas. Para Quim Cornelles, la confluencia fortalece el proceso. «Si hay un tema capital que podría hacer confluir la lucha del 99,9% es la defensa de la sanidad pública, porque nos afecta a todos», apunta Martínez Castells. Colau defiende que los políticos, si quieren cambiar las cosas, que se jueguen el tipo en su propio terreno. Toret cree que el sistema de partidos «impide el cambio» y dice que ha llegado la hora «de la reapropiación de la política por parte de los ciudadanos sin intermediarios». La clave es reinventar la democracia, apunta, y la red ahora lo permite.

El blog de Lali Sandiumenge es Guerreros del Teclado

Acerca de Dempeus per la salut pública

Col·lectiu de persones en defensa de la salut pública
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2 respuestas a #12M15M Ciudadanos rebeldes

  1. Pingback: #12M15M Ciudadanos rebeldes | Boletín Informativo de la Sanidad Pública

  2. Zana dijo:

    Hola Compañer@s, difiero de muchas cosas de las escritas. Como viene el enlace de la autora, quizás me anime y se las escriba en su blog…ya veré, tampoco creo que sirva de nada y mi tiempo, como el de todos, es valioso.
    Quizás lo más importante que puedo decir del 15M es que me han contagiado la desconfianza: no me fío de ellos…y así, en ese genérico, indiscriminador e injusto «ellos», les pago con la misma moneda. Esa moneda que el egocentrismo y la vanidad que envuelve al Movimiento tan hábilmente ha utilizado.
    El sábado participé en la manifestación en León…bien sabe Marx que lo hice casi obligado, no se merecen nada ( y ahora hablo de los de León), nada más que mi indiferencia, que es lo que han sembrado.
    Lo siento, pero no voy a reír la gracia a quien me insulta, a quien me dice continuamente que no soy bien recibido…porque tengo el estigma de ser un animal político.
    Esto está escrito el año pasado, después de las elecciones municipales, con las correcciones cronológicas pertinentes, sigo pensando lo mismo…http://www.iugordon.com/los-desastrosos-efectos-de-la-galerna/
    Un saludo…

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