Canadá, Montreal: pese a las críticas continúan utilizando el modelo PPP


El sistema PPP o Public Private Partnership es como se conoce la cooperación público-privada en infraestructuras y servicios públicos. Alain VadeboncoeurEn este artículo del Presidente de Médicos de Quebec para Medicare, Alain Vadeboncoeur, se cuestiona la elección de este modelo para la construcción del Centro de Investigación del CHUM (Centro Hospitalario de la Universidad de Montreal) a pasar de sus renuentes fracasos.

Centro de Investigación del CHUM – La renuncia colectiva

26 de marzo 2010 Quebec

CHUMPese a la acumulación de pruebas de que el modelo PPP para la construcción de hospitales es más caro, que limita la prestación de servicios y socava cualquier flexibilidad, el gobierno y algunos grupos han continuado a ensalzar los beneficios imaginarios: viva competencia, reducción de  costes, transferencia de riesgos, inyección de fondos privados, un mejor diseño, etc.

Pero estas fantasías han sido ya contradichas una a una: la «competencia» se limita en nuestro caso a dos propuestas (lo que no tiene nada que ver con una sana competencia), la «transferencia del riesgo» ya no existe (el gobierno ha cambiado la fórmula, proveyendo el 45% del importe previsto para la construcción, e incluso las garantías de préstamos), los costes son muy superiores a los que estaban prervistos (y somos nosotros, no «la privada», quienes pagamos); la inyección de dinero privado es un señuelo (tales consorcios, en los que algunos socios están casi en quiebra, ya no disponen de fondos, y además el capital prestado es más caro), y el diseño sufrirá las consecuencias.

Pero nunca hubiera imaginado que nos empujarían aún más a la deriva: para el centro de investigación del CHUM, cuya construcción se anunció ayer, sólo permanece en efecto … un único consorcio? ¡Un concurso con un único competidor! ¿Quién cree que ganó? Sin embargo se nos habían prometido muchos competidores, y por lo tanto una lucha encarnizada que nos garantizaría el mejor precio.

Una carrera sin aliento …

Pero tranquilicemonos, la ministro Monique Gagnon-Tremblay, dijo sin una sonrisa que «al consorcio que quedaba nunca se le había puesto al corriente de que el otro se había retirado. Por lo tanto, presentó su propuesta con un espíritu competitivo». ¡Uf! Respiramos: Accès recherche CHUM no sabía aún que estaba solo, nadie le había informado de ello, por otra parte tampoco lo había preguntado, y mientras que sus ingenieros trabajaban día y noche sobre el proyecto, no veían que por la otra parte, se iban a gastar en el golf los millones recibidos en primas. ¿Se habían también desconectado los teléfonos e Internet?

Compitiendo contra sí mismo con vigor, queriendo conseguir, costara lo que costara, el contrato tan codiciado, el valiente consorcio ha machacado sus propios precios, se ha doblado en la última curva y ha ganado una carrera sin aliento en solitario.

CRCHUM-01Afortunadamente, en virtud de este «espíritu competitivo,» el centro de  investigación se construirá igual al mejor coste posible. Así que debo tener una mente de perdedor para poner en duda en este momento la probidad del proceso. Pero incluso si el Auditor General denuncia duramente a la Agencia de los PPP por un trabajo tan descuidado como parcial, yo tengo la debilidad de preguntarme por ello, sobre todo cuando han conseguido anunciar la colocación de la primera piedra una semana antes del anuncio de la decisión. Y yo me digo: ¿la culpa es mía por pensar mal, pero los dados estaban trucados?

Un desastre

Pero tenemos derecho a una salva de increibles respuestas para convencernos de que este resultado ha sido respetuoso con las reglas y por tanto absolutamente irreprochable. Blanco como la nieve.

Un verdadero desastre. Pero el gobierno persiste y firma. De hecho, algún dia tendrá que responder a esta simple pregunta: ¿por qué? Hay que ser ingenuo para creer que se pueden obstinar hasta tal extremo sin una razón de peso. ¿Por qué, imponer contra viento y marea un viaje PPP, casi sin apoyos, excepto en círculos restringidos, que no se atreven a pavonearse porque a menudo son juez y parte? ¿Por qué persisten a pesar de todas las advertencias? ¿Por ideología? Algunos lo afirman. Sin embargo, sería demasiado simple.

Ciertamente, se trata de transformar la sociedad, lo que podría ser ideológico. Pero, en realidad, se trata sobre todo de hacer coincidir la gobernanza con algunos intereses bien identificados, no precisamente los de los pacientes, ni del personal sanitario, ni de los médicos o del público.

Renunciar a la mayor

Una elección de este tipo participa más bien en un movimiento de fondo para relevar al Estado de sus importantes responsabilidades en salud (este enorme mercado) a fin de confiarlas al sector privado (estamos hablando de ingenierías, de finanzas, de seguros , de derecho, etc.). El modo PPP para el CHU actúa simplemente como un caballo de Troya permitiendo  acelerar esta importante transformación social y los roles fundamentales: quien planificara los grandes proyectos, quien los financiara, quien los controlará y quien se beneficiará de ellos.

Este precedente constituye de alguna manera la base de una transición por la que sin duda vale la pena arriesgar temporalmente algunos puntos en los sondeos electorales. De todos modos, nos tenemos que rendir ante la evidencia: este tema no levanta a las masas, por lo tanto poco riesgo corren por este lado.

Pero este debilitamiento progresivo de la capacidad de nuestros poderes públicos para influir en las cosas, este movimiento directamente opuesto al de la Revolución tranquila, participa de una especie de Regresión tranquila de la que legaremos los desafortunados efectos a nuestros hijos – después de haber disfrutado al máximo de los frutos de la primera.

Se trata por tanto, de una renuncia tan importante como irrefutable – y, sobre todo, irremediable debido a los demesurados plazos en juego – que habremos aceptado tontamente sin inmutarnos, sorprendentemente ciegos o incluso tan solo distraídos ante estas cuestiones, sin embargo, tan graves.

Ansiosos por tener nuestros «CHU» hemos rehúsado a examinar las cuestiones a fondo, obnubilados por nuestro deseo ganar el tiempo perdido y falsamente convencidos que aceptar este «mal menor» era un gran avance para el sistema de salud. Pero, en realidad, negandonos  a reaccionar, hemos elegido nuestro campo: el de la renuncia colectiva. Ignoro si podremos volver atrás.

*** Vicepresidente Alain Vadeboncoeur – Presidente de Médicos de Quebec para Medicare


Fuente: Le Devoir

Traducido para Dempeus por Elena Alvarez

Acerca de Dempeus per la salut pública

Col·lectiu de persones en defensa de la salut pública
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