Guillem López Casasnovas contra la salud pública


Els vents privatitzadors (huracans ?) tornen a bufar de forma amenaçadora i coordinada per l’atac frontal. Un exemple d’aquest atac virulent és l’article del L. Casanovas i la resposta de l’Àngels, que reproduïm tot seguit.

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Y sigue la Santa Cruzada de la manipulación. Hoy le toca el turno a Guillem López Casanovas, catedrático de la UPF y consejero del Banco de España entre otros títulos, y que en El Periódico, publica un artículo que no esconde sus intenciones desde el mismo título: “Cambios necesarios en la sanidad”. Pero no se dejen engañar por la palabra «necesarios», porque no tiene validez universal. Lo que López Casasnovas realiza, de hecho, no es ninguna propuesta en positivo, sino un serio intento de liquidar la participación pública y la responsabilidad política de la sanidad pública mediante la propuesta de introducción de un mecanismo supuestamente ”neutral” en una política social que, por su misma esencia, no puede serlo en absoluto.

La verdad es que el economista, antes de introducir el dardo envenenado final, no se esfuerza demasiado. Empieza hablando de forma muy vaga de que “los desequilibrios que han hecho insostenible nuestro modelo económico amenazan hoy el mantenimiento de nuestro Estado de bienestar” (dando por supuesto que todos estamos de acuerdo en de qué desequilibrios se trata, o en que dado su origen en el capitalismo más desregulado y duro,  lo mejor es no entrar en detalles).

Luego sigue explicando que los economistas de la salud que son como él sí que consideran beneficios y costes, y las personas que no pensamos como él, estamos contra la privatización, los copagos o repagos y a favor de un sistema  público, somos tuertos y además utilizamos mal las palabras, Nos acusa, además de no tener en cuenta “la pérdida de bienestar vinculada a una imposición”… ¡Atención, que vale la pena detenerse un momento en esta última perla ya que en este país de fraude fiscal y en el que quienes pagan los impuestos no son precisamente los que mayores ingresos y riquezas poseen, es de un cinismo excelso!

De hecho, por la falta de visión y por un empecinamiento en lo público que de acuerdo con el discurso supuestamente “técnico” y “neutral” de López Casasnovas sólo se podría justificar por una fijación monomaníaca, se “deriva la falta de consenso para las reformas necesarias de política de salud” cosa especialmente grave en tiempos de crisis. Ya saben, estos tiempos de crisis en el que las derechas nos dicen que son “un reto y una oportunidad” y donde abundan los retos para los trabajadores y trabajadoras y para el resto, los poderosos, no cabe el despiste de dejar pasar las oportunidades de meterse en su bolsillo particular lo que es de todos. Dijo al respecto Margaret Chan, directora general de la OMS: “El cobro de tarifas a los usuarios de servicios de atención de salud se presentó como una forma de recuperar costos y desalentar el uso excesivo de los servicios de atención de salud y cuidados. No fue así. Por el contrario, el cobro de tarifas castigó a los pobres.”

El profesor de economía de la UPF no ve en la defensa de lo público la reivindicación de derechos de ciudadanía dolorosamente conquistados, ni en el mantenimiento de la universalidad y del carácter público de la sanidad ninguna cuestión de derechos humanos ni de principios solidarios, sino tan sólo unas supuestas “tácticas electorales”. ¡En mi vida había visto una rebaja y un desprecio tan considerable por el principio de equidad! Pero ya que quien escribe el artículo sí que ha conseguido, al parecer y supuestamente, librarse de los principios, podemos dedicarle unos minutos más para ver qué conejo se saca de la chistera: y desde luego, no tiene desperdicio su propuesta tan aséptica de “crear un marco de decisión lo más estable y menos manipulable posible, a través de la fijación de normas e instituciones como el pacto europeo para la estabilidad de las finanzas públicas, la autoridad monetaria del BCE, o el Instituto para la Excelencia Clínica en Inglaterra, para las nuevas prestaciones sanitarias. Se trata, a través de la delegación a terceros, de que algunas decisiones que los propios partidos saben que hace falta tomar, se sustraigan del ciclo electoral.”

¡Pues qué bien! No sólo sustraemos cuestiones tan importantes como el modelo de salud, supuestamente,  al ciclo electoral, sino que los sustraemos de hecho  a los electores y electoras, y por extensión—y por decir las cosas por su nombre—las sustraemos a la ciudadanía. Y las encomendamos, naturalmente, a unos “terceros” que para nada recibirán presiones ni de los grandes consorcios de la sanidad privada, ni de los laboratorios farmacéuticos, ni de la gran industria de sanitaria… Serán tan neutrales como el propio autor del artículo.

Finalmente, López Casasnovas da el paseíllo con una coartada de gestión de lo más impoluto, que les ahorro si no quieren verse envueltos en palabras tan mágicas como traicioneras al estilo de “libre elección”, “demandas cautivas”, “evaluación de las innovaciones” , etc. … y llega al clímax cuando se apropia de la visión intersectorial de la políticas públicas “(salud en todas las políticas, sería el lema)” para justificar que se confíen los “ajustes a través de mecanismos más reglados que sustrajeran carga política a las decisiones que se puedan presentar como impopulares y con poca viabilidad de aplicación por el fuego cruzado político, pese a que se reconozcan como necesarias, a efectos de evitar el cortoplacismo político, el deterioro institucional y los déficits de calidad de las políticas públicas.”

Fíjense cuantas palabras difíciles seguidas para ocultar lo fundamental: que la decisión, el control, el rendimiento de cuentas, la posibilidad de valoración y de cambio de la política sanitaria escape de la ciudadanía y se quede en la élite de los que viven a costa de la inmensa mayoría de la población… Y encima les regatean o pretenden privarles, en determinados casos, del acceso al servicio de salud…. o hacerles pagar un nuevo peaje para disfrutar de atención sanitaria… Nadie tiene por qué entrar, naturalmente, según la visión de López Casasnovas, en las implicaciones de género y de clase de esta substracción sin paliativos a los derechos de ciudadanía.

Y lo más triste del caso es que algunas izquierdas, también supuestamente, caerán en el engaño, o por hipoxia neuronal, o por pereza en descubrir dónde está la trampa…


Font: Punts de Vista 

Acerca de Dempeus per la salut pública

Col·lectiu de persones en defensa de la salut pública
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