¿Reforma sanitaria o un programa contra la pobreza?


La reforma sanitaria USA: ¿un programa de pobreza?

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Kwak afirma en el artículo, entre otras cosas, que según la Oficina del Censo de los EE.UU., el porcentaje de la población cubierta por un seguro de empresa ha ido disminuyendo de año en año. En el 2000 cubría  al 64,2% de la población y en el 2008 al 59,3%. Naturalmente,  la mayoría de personas pierden el seguro de enfermedad cuando pierden el trabajo, se pierde el seguro, y si se han de cubrirlo de manera individual se pueden encontrar con la exigencia de pagar una prima demasiado elevada a causa de su historial médico. Ésta es la forma en que funciona el mercado libre. Además con la crisis financiera todos los riesgos se relacionan y se incrementan: enfermar aumenta las posibilidades de perder el trabajo, y perder el trabajo reduce la capacidad de pagar el seguro de salud, y si la economía empeora, más difícil será pagar cualquier cobertura sanitaria.

Además, existe el problema que incluso si se está cubierto nominalmente, la compañía aseguradora puede rescindir la póliza, o puede no asumir el tratamiento que se necesita. Pero el problema de primer orden es que si  el seguro de salud depende del trabajo, la salud está segura en la medida que el puesto de trabajo lo esté… y el puesto de trabajo no está asegurado.

La solución es muy simple. En palabras de Paul Krugman: «hay que regular las aseguradoras, para que no puedan  «optar» solamente por las personas sanas: todas las personas de los Estados Unidos tienen que poder disponer de un seguro». (…) Pero algunas (muchas) personas creen que la reforma de la atención sanitaria se enmarca en un «programa de la pobreza». Y sobre este punto hay bastantes elementos que lo apoyan. Kwak cree que sí que se trata de un programa de pobreza – pero es que la gran mayoría de las personas son, en realidad,  pobres. La combinación de pérdida del puesto de trabajo y enfermedad grave podría acabar con casi cualquier persona (menor de 65 años – pero también mayor de 65 años ya que Medicare no cubre la enfermería de cuidados en el hogar), y por lo tanto la mayoría de las personas de los Estados Unidos sufren de hecho graves problemas de inseguridad económica con respecto a la salud. El problema político es que el americano medio no se identifica como pobre (aunque probablemente piensa que necesita más dinero) y cree que los programas de pobreza son programas para «otras personas». Además, Kwak cree que la clase media y la clase alta tendrían que dar apoyo a los programas de pobreza, pero ésta es una discusión innecesaria. El punto que defiende en su artículo es que la gran mayoría de personas de los Estados Unidos son pobres con respecto a la atención de salud, y por lo tanto, tienen que conseguir ver, detrás de la reforma, su propio interés.

La versión original del artículo, en catalán, puede leerse en: «punts de vista».

Acerca de Dempeus per la salut pública

Col·lectiu de persones en defensa de la salut pública
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