Polimedicación y envejecimiento


Los retos no son diagnósticos ni terapéuticos, sino de organización y cooperación

polimedicaciónEn la jornada sobre “Polimedicación y envejecimiento” se ha destacado que los enfermos crónicos (que representan el 22% de la población y el 70% del gasto farmacéutico) no plantean retos diagnósticos ni terapéuticos, sino de organización y cooperación. Para el presidente del Consejo General de Colegios de Médicos, son necesarios programas de atención global a estos pacientes así como un refuerzo de los liderazgos locales

Madrid, 24 junio 2010 (medicosypacientes.com)

Descripción de la imagen

La jornada sobre “Polimedicación y envejecimiento” organizada por la Organización Médica Colegial (OMC) en el ministerio de Sanidad y Política Social –de la que ya ha venido informando “Médicos y Pacientes” en su edición de ayer- concluyó con una mesa sobre “Aspectos sociales de la polimedicación”.

El principal reto de salud en el siglo XXI es la cronicidad

En esta mesa, el jefe de servicio de Medicina Interna del Hospital Virgen Macarena (Sevilla), Mariano Aguayo, recordó que tal como ha alertado la Organización Mundial de la Salud (OMS) “el principal reto de salud en el siglo XXI es la cronicidad” y de acuerdo con las previsiones “serán los enfermos crónicos la principal causa de discapacidad en el año 2020”. Por consiguiente “los sistemas de asistencia ambulatoria deberían adaptarse a esta nueva realidad”.

En su repaso a las características de estos pacientes, Aguayo resaltó cómo se observa en este grupo de pacientes “una disminución gradual de la autonomía personal; cada vez son más dependientes” y esto tiene unas importantes repercusiones de toda índole: personales, familiares, sociolaborales, etc.

Entre los factores que dificultan la atención a estos pacientes pluripatológicos, citó la historia clínica fragmentada, escasa integración sociosanitaria, formación de los profesionales, organización asistencial en el hospital y papel dual de los servicios de Urgencia. Como ejemplo citó el proceso asistencial integrado puesto en marcha en Andalucía en donde se ha visto cómo se “requiere una coordinación asistencial casi perfecta” y cómo la asistencia a estos pacientes no puede ser igual desde la Atención Primaria que desde la Especializada. “En el internista –comentó- la mayoría de los pacientes son pluripatológicos” y, por supuesto, destacó que “no se trata de añadir fármacos por cada patología que tengan”.

Los retos no son diagnósticos ni terapéuticos, sino de organización y cooperación

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Para Belén Ruiz Antoran, responsable del servicio de Farmacología Clínica del Hospital Puerta de Hierro (Majadahonda, Madrid), “los problemas crónicos no plantean retos diagnósticos ni terapéuticos, sino de organización y cooperación”. Para dar idea de la dimensión de este problema, coincidió en señalar cómo este es “el grupo humano de mayor crecimiento mundial” resaltando hechos tales como que “el 50% de las camas son para mayores de 65 años” y cómo este progresivo envejecimiento “también lleva aparejado un aumento de la dependencia”.

Actualmente los mayores de 65 años representan el 22% de la población y el 70% del gasto farmacéutico, por lo que hay que verlo no sólo como una realidad sino como una necesidad. Para optimizar el tratamiento –explicó- se necesita un diagnóstico preciso, una historia farmacológica detallada, conocer la farmacología y utilizar dosis bajas; pero lamentó la “ausencia de información sobre numerosos aspectos en relación a la utilización de medicamentos en este grupo de edad”. “Ha de ser prioritario –apuntó- garantizar la comunicación entre los distintos niveles asistenciales”.

En su exposición, Belén Ruiz destacó que “la falta de tiempo del médico es aquí uno de los principales problemas” pero no hay que olvidar otros problemas como “la falta de adherencia al tratamiento y la automedicación” que corresponden a la esfera de responsabilidad del propio paciente.

“Encarnizamiento diagnóstico”

En su intervención, el profesor titular de Farmacología de la Universidad de Málaga, Francisco Martos, introdujo un nuevo concepto en el debate, el “encarnizamiento diagnóstico” al que acusó de ser “responsable del aumento del gasto”.

En su exposición habló de cómo “dinero y salud están relacionados, aunque no de forma lineal”. Según se observa al comparar el gasto en salud con la esperanza de vida, existe una clara relación aunque llegados a un punto concreto, por mucho más que se gaste apenas si logra aumentarse la supervivencia. “A partir de los 65 años el gasto en salud comienza a aumentar exponencialmente y esto se da en todos los países de la OCDE”, comentó.

Tal como expuso, “la principal causa de ese aumento del gasto no es por causas demográficas sino por motivos tecnológicos”. De hecho, “la demografía apenas supone el 10% del aumento del gasto” siendo “más importante el gasto hospitalario que el farmacológico”.

Otro aspecto llamativo es que “donde aumenta más el gasto hospitalario no es en los pacientes que salen vivos del hospital, sino en los que mueren allí”, es decir, “es en la cercanía de la muerte donde se dispara el gasto sanitario” y esto es debido en su opinión a las cada vez mayores posibilidades tecnológicas.

Se necesitan cambios en la gestión del sistema

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En la clausura de esta jornada, el presidente del Consejo General de Colegios de Médicos, Juan José Rodríguez Sendín, quiso introducir un nuevo elemento en la reflexión y es el de la excesiva medicalización de la vida “y no de aquella que pueda estar más o menos justificada” sino de aquella otra que es “absolutamente innecesaria” y como prueba de ello “vemos cómo se promociona a diario el uso indiscriminado de medicamentos”.

En este sentido llamó la atención sobre “los minutos de publicidad dirigida al consumo de fármacos frente al escaso número de minutos de promoción sanitaria para el consumo responsable de los mismos o con los minutos de educación sanitaria dedicada al cuidado de la salud”.

Sobre las diferentes ponencias y debates surgidos a lo largo de esta jornada, quiso enfatizar algunos puntos. Así se refirió a la “carencia de disponibilidad de información clínica para que esté disponible allí donde se necesite”. También reclamó la necesaria mejora de la participación del paciente y de sus cuidadores y familiares.

De igual forma apuntó como objetivo la mejora en el reparto de las tareas y, en este sentido, citó cómo “cada vez tenemos más profesionales prescriptores, cuando lo que se necesita son profesionales que cuiden”.

Ante el evidente déficit de atención clínica a los enfermos crónicos, polimedicados y ancianos, “claramente mejorable”, el presidente del Consejo General reclamó “respuestas globales” ya que son necesarios “programas de atención global” más que programas de atención vertical a una enfermedad concreta.

Como conclusión, se hacen necesarios “cambios en la gestión del sistema” y apuntó que “la solución no puede ser igual en unos sitios que en otros” por lo que se deben “aumentar los liderazgos locales”.

Para finalizar, anunció que todos los contenidos de esta jornada serán divulgados con posterioridad y puestos a disposición de todos los interesados a través de “Médicos y Pacientes” señalando que esta jornada forma parte de la decisión de la OMC y de su grupo de trabajo específico por la atención a este cada vez más mayoritario grupo de población.

Fuente:

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En la jornada sobre “Polimedicación y envejecimiento” se ha destacado que los enfermos crónicos (que representan el 22% de la población y el 70% del gasto farmacéutico) no plantean retos diagnósticos ni terapéuticos, sino de organización y cooperación. Para el presidente del Consejo General de Colegios de Médicos, son necesarios programas de atención global a estos pacientes así como un refuerzo de los liderazgos locales

Madrid, 24 junio 2010 (medicosypacientes.com)

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La jornada sobre “Polimedicación y envejecimiento” organizada por la Organización Médica Colegial (OMC) en el ministerio de Sanidad y Política Social –de la que ya ha venido informando “Médicos y Pacientes” en su edición de ayer- concluyó con una mesa sobre “Aspectos sociales de la polimedicación”.

El principal reto de salud en el siglo XXI es la cronicidad

En esta mesa, el jefe de servicio de Medicina Interna del Hospital Virgen Macarena (Sevilla), Mariano Aguayo, recordó que tal como ha alertado la Organización Mundial de la Salud (OMS) “el principal reto de salud en el siglo XXI es la cronicidad” y de acuerdo con las previsiones “serán los enfermos crónicos la principal causa de discapacidad en el año 2020”. Por consiguiente “los sistemas de asistencia ambulatoria deberían adaptarse a esta nueva realidad”.

En su repaso a las características de estos pacientes, Aguayo resaltó cómo se observa en este grupo de pacientes “una disminución gradual de la autonomía personal; cada vez son más dependientes” y esto tiene unas importantes repercusiones de toda índole: personales, familiares, sociolaborales, etc.

Entre los factores que dificultan la atención a estos pacientes pluripatológicos, citó la historia clínica fragmentada, escasa integración sociosanitaria, formación de los profesionales, organización asistencial en el hospital y papel dual de los servicios de Urgencia. Como ejemplo citó el proceso asistencial integrado puesto en marcha en Andalucía en donde se ha visto cómo se “requiere una coordinación asistencial casi perfecta” y cómo la asistencia a estos pacientes no puede ser igual desde la Atención Primaria que desde la Especializada. “En el internista –comentó- la mayoría de los pacientes son pluripatológicos” y, por supuesto, destacó que “no se trata de añadir fármacos por cada patología que tengan”.

Los retos no son diagnósticos ni terapéuticos, sino de organización y cooperación

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Para Belén Ruiz Antoran, responsable del servicio de Farmacología Clínica del Hospital Puerta de Hierro (Majadahonda, Madrid), “los problemas crónicos no plantean retos diagnósticos ni terapéuticos, sino de organización y cooperación”. Para dar idea de la dimensión de este problema, coincidió en señalar cómo este es “el grupo humano de mayor crecimiento mundial” resaltando hechos tales como que “el 50% de las camas son para mayores de 65 años” y cómo este progresivo envejecimiento “también lleva aparejado un aumento de la dependencia”.

Actualmente los mayores de 65 años representan el 22% de la población y el 70% del gasto farmacéutico, por lo que hay que verlo no sólo como una realidad sino como una necesidad. Para optimizar el tratamiento –explicó- se necesita un diagnóstico preciso, una historia farmacológica detallada, conocer la farmacología y utilizar dosis bajas; pero lamentó la “ausencia de información sobre numerosos aspectos en relación a la utilización de medicamentos en este grupo de edad”. “Ha de ser prioritario –apuntó- garantizar la comunicación entre los distintos niveles asistenciales”.

En su exposición, Belén Ruiz destacó que “la falta de tiempo del médico es aquí uno de los principales problemas” pero no hay que olvidar otros problemas como “la falta de adherencia al tratamiento y la automedicación” que corresponden a la esfera de responsabilidad del propio paciente.

“Encarnizamiento diagnóstico”

En su intervención, el profesor titular de Farmacología de la Universidad de Málaga, Francisco Martos, introdujo un nuevo concepto en el debate, el “encarnizamiento diagnóstico” al que acusó de ser “responsable del aumento del gasto”.

En su exposición habló de cómo “dinero y salud están relacionados, aunque no de forma lineal”. Según se observa al comparar el gasto en salud con la esperanza de vida, existe una clara relación aunque llegados a un punto concreto, por mucho más que se gaste apenas si logra aumentarse la supervivencia. “A partir de los 65 años el gasto en salud comienza a aumentar exponencialmente y esto se da en todos los países de la OCDE”, comentó.

Tal como expuso, “la principal causa de ese aumento del gasto no es por causas demográficas sino por motivos tecnológicos”. De hecho, “la demografía apenas supone el 10% del aumento del gasto” siendo “más importante el gasto hospitalario que el farmacológico”.

Otro aspecto llamativo es que “donde aumenta más el gasto hospitalario no es en los pacientes que salen vivos del hospital, sino en los que mueren allí”, es decir, “es en la cercanía de la muerte donde se dispara el gasto sanitario” y esto es debido en su opinión a las cada vez mayores posibilidades tecnológicas.

Se necesitan cambios en la gestión del sistema

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En la clausura de esta jornada, el presidente del Consejo General de Colegios de Médicos, Juan José Rodríguez Sendín, quiso introducir un nuevo elemento en la reflexión y es el de la excesiva medicalización de la vida “y no de aquella que pueda estar más o menos justificada” sino de aquella otra que es “absolutamente innecesaria” y como prueba de ello “vemos cómo se promociona a diario el uso indiscriminado de medicamentos”.

En este sentido llamó la atención sobre “los minutos de publicidad dirigida al consumo de fármacos frente al escaso número de minutos de promoción sanitaria para el consumo responsable de los mismos o con los minutos de educación sanitaria dedicada al cuidado de la salud”.

Sobre las diferentes ponencias y debates surgidos a lo largo de esta jornada, quiso enfatizar algunos puntos. Así se refirió a la “carencia de disponibilidad de información clínica para que esté disponible allí donde se necesite”. También reclamó la necesaria mejora de la participación del paciente y de sus cuidadores y familiares.

De igual forma apuntó como objetivo la mejora en el reparto de las tareas y, en este sentido, citó cómo “cada vez tenemos más profesionales prescriptores, cuando lo que se necesita son profesionales que cuiden”.

Ante el evidente déficit de atención clínica a los enfermos crónicos, polimedicados y ancianos, “claramente mejorable”, el presidente del Consejo General reclamó “respuestas globales” ya que son necesarios “programas de atención global” más que programas de atención vertical a una enfermedad concreta.

Como conclusión, se hacen necesarios “cambios en la gestión del sistema” y apuntó que “la solución no puede ser igual en unos sitios que en otros” por lo que se deben “aumentar los liderazgos locales”.

Para finalizar, anunció que todos los contenidos de esta jornada serán divulgados con posterioridad y puestos a disposición de todos los interesados a través de “Médicos y Pacientes” señalando que esta jornada forma parte de la decisión de la OMC y de su grupo de trabajo específico por la atención a este cada vez más mayoritario grupo de población.

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Acerca de Dempeus per la salut pública

Col·lectiu de persones en defensa de la salut pública
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